(Voces de Cuenca/InfoCatólica) El pleno ordinario del Ayuntamiento de Cuenca aprobó una moción presentada por el grupo municipal Vox para erigir un memorial en recuerdo de los católicos asesinados en la ciudad y la provincia durante la Guerra Civil. La medida, que también contemplaba otorgar el título de Hijos Predilectos o Adoptivos a los clérigos asesinados, salió adelante con los votos a favor de Vox, Partido Popular y Cuenca Nos Une. PSOE y Cuenca en Marcha votaron en contra.
El concejal de Vox, Rafael Rodríguez, defendió la iniciativa citando que fueron 6.845 los religiosos asesinados en toda España, de los cuales 1.600 correspondían a víctimas en la provincia de Cuenca, supuestamente por motivos religiosos. Rodríguez calificó los hechos como una «orgía de sangre y exterminio indiscriminado» y especificó que en 1936 había 546 miembros del clero en la diócesis conquense, de los que fueron asesinados el obispo, 108 sacerdotes, siete canónigos, cuatro seminaristas y 41 religiosos, incluidas varias religiosas.
La propuesta generó un encendido debate en la corporación. El concejal de Cuenca en Marcha, Pablo García, acusó a Rodríguez de «manipular la historia con datos incorrectos» y advirtió que la moción «excluía a dos tercios de las víctimas de la Guerra Civil». García cuestionó las cifras aportadas por Vox, señalando que estudios de referencia, como los de Sergio Nieves o Ana Belén Rodríguez Patiño, situaban el número de víctimas religiosas en la provincia en torno a 520, muy por debajo de lo afirmado en el pleno.
Desde el Partido Popular, el edil Álvaro Barambio intervino de forma personal al declarar que uno de los clérigos mencionados en la moción era familiar suyo. «Fue una persona que vivió con entrega y murió perdonando», señaló, defendiendo el reconocimiento propuesto.
Por su parte, la concejal de Cultura, Marian Martínez, mostró su rechazo a la iniciativa por estar basada en «datos a bulto» y un «lenguaje partidista». Insistió en la necesidad de recuperar la historia «desde el rigor científico y la divulgación objetiva», lamentando que la moción no contemplara a las víctimas de la represión franquista.
El concejal de Cuenca Nos Une, Isidoro Gómez Cavero, manifestó su incomodidad ante el debate: «Pasó hace 90 años. Nuestro trabajo debe centrarse en el bienestar actual y futuro de la ciudadanía», dijo, aunque votó a favor reconociendo que «si se otorgaban reconocimientos a unos, debían darse también a los otros».
La moción fue finalmente aprobada con 13 votos a favor y 8 en contra.