(InfoCatólica) En la catequesis preparada para la audiencia general de este miércoles, el Papa Francisco ha profundizado en el encuentro de Jesús con Zaqueo, personaje evangélico que —según ha afirmado el Santo Padre— ocupa un lugar especial en su camino espiritual. Este episodio forma parte del ciclo de reflexiones titulado «Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza».
Francisco ha recordado que Zaqueo era considerado alguien «irremediablemente perdido», jefe de los publicanos y rico a costa de los demás. Sin embargo, su deseo de ver a Jesús le llevó a superar obstáculos personales y sociales, subiendo a un árbol con la esperanza de contemplarle aunque fuera desde lejos.
En un gesto inesperado, Jesús se detiene, le mira y le dice: «¡Hoy tengo que alojarme en tu casa!» (Lc 19,5). Para el Papa, esta escena revela la actitud constante de Dios: salir al encuentro de quien se ha extraviado. «Dios no puede pasar sin buscar al que está perdido», ha subrayado Francisco.
La respuesta de Zaqueo fue inmediata: se sintió mirado, reconocido y perdonado. Esto le impulsó a comprometerse con una reparación concreta, devolviendo el cuádruple de lo que había robado. El Papa ha destacado que no se trata de un precio exigido, sino de un gesto libre, expresión de una conversión auténtica nacida del amor recibido.
Finalmente, el Santo Padre ha exhortado a los fieles a no perder la esperanza, incluso en situaciones de marginación o debilidad: «Cultivemos nuestro deseo de ver a Jesús y, sobre todo, dejemos que nos encuentre la misericordia de Dios, que siempre viene a buscarnos, en cualquier situación en la que nos hayamos perdido».
En la conclusión de su catequesis, el Papa ha invitado a todos a aprender del gesto y la actitud de Zaqueo:
«Queridos hermanos y hermanas, aprendamos de Zaqueo a no perder la esperanza, incluso cuando nos sentimos marginados o incapaces de cambiar. Cultivemos nuestro deseo de ver a Jesús y, sobre todo, dejemos que nos encuentre la misericordia de Dios, que siempre viene a buscarnos, en cualquier situación en la que nos hayamos perdido».