(InfoCatólica) El portavoz y secretario general de la CEE, Mons. Francisco César García Magán, ha señalado que la comisión encargada del PRIVA trabaja con «total autonomía» y sin intervención de los obispos. Hasta el momento, ya se han comenzado a atender los casos presentados por víctimas, congregaciones y diócesis, aunque no se han facilitado datos concretos sobre el número de denuncias recibidas ni sobre las indemnizaciones otorgadas. Se espera que el próximo año se haga público un informe sobre la labor desarrollada.
Sobre las críticas de algunas víctimas respecto a la falta de respuesta tras la presentación de sus formularios, la CEE ha explicado que la comisión sigue un proceso de estudio y evaluación de los casos antes de emitir propuestas a las diócesis o congregaciones implicadas. Además, ha recordado que este mecanismo de reparación solo se aplica a situaciones en las que no es posible un proceso judicial debido a la prescripción de los delitos o al fallecimiento del agresor.
En cuanto a la relación con el Gobierno, la CEE ha confirmado que continúan las negociaciones para abordar las indemnizaciones a las víctimas, siguiendo las recomendaciones del Defensor del Pueblo. La posición de la Iglesia se basa en asumir una «obligación moral» con las víctimas y seguir avanzando en su acompañamiento y reparación.
Por otro lado, el portavoz de la CEE ha hablado respecto al informe Para dar luz:
«Ya se presentó en la permanente de septiembre y en la plenaria de noviembre y allí se decidió que sirviera para el trabajo interno de las comisiones diocesanas y de las comisiones de vida consagrada».
Otros temas
La reunión de la Comisión Permanente también ha abordado otros temas de interés para la Iglesia, como la implementación de las conclusiones del Sínodo de la Sinodalidad, la organización de la conmemoración del 1700 aniversario del Concilio de Nicea y la presentación de un reglamento sobre la educación católica en España.
Además, se han tratado las reformas en el santuario de Pontevedra en el contexto del centenario de las apariciones de la Virgen a Sor Lucía, la publicación de una nueva edición de la Biblia en colaboración con la BAC y San Pablo, así como diversas cuestiones económicas y nombramientos dentro de la institución eclesiástica. Se prevé que muchas de estas cuestiones sean tratadas con mayor profundidad en la próxima Asamblea Plenaria, programada para finales de marzo.