(La Nación) El obispo leyó el pronunciamiento oficial que la Conferencia Episcopal emitió el martes de la semana pasada y concluyó la referencia con una exhortación: «Los padres de familia tienen la palabra en sus manos».
Las manifestaciones las realizó ante una catedral de Cartago abarrotada de fieles de todo el país, pues ayer se efectuó el retorno de la Virgen de los Ángeles a la basílica ,en la tradicional pasada.
Ya la semana anterior, el obispo hizo un llamado a las familias católicas de abstenerse de enviar a su hijos a las clases de Educación para la Afectividad y la Sexualidad, porque no mencionan a Dios, y al considerar que promueve el sexo solo por placer.
La declaraciones del obispo hicieron referencia a la reciente resolución de la Sala Constitucional en la cual los magistrados determinaron que los colegiales de sétimo, octavo y noveno años recibirán clases de sexualidad, siempre que sus padres lo autoricen.
El obispo defiende su programa
Las críticas de los obispos causaron «extrañeza» en el ministro de Educación Pública, Leonardo Garnier, según el documento publicado en su página en Internet www.leonardogarnier.com
Ahí, el jerarca dijo compartir en gran medida las afirmaciones de la Conferencia Episcopal al señalar que el proceso educativo debe ser integral y que esto implica una educación sexual en todas sus dimensiones.
«Precisamente así son nuestros programas de Educación para la Afectividad y la Sexualidad: involucran todas las dimensiones, desde lo físico-biológico hasta lo afectivo y emocional, incluyendo lo espiritual y, sobre todo, con un énfasis moral centrado en el respeto a la dignidad de la persona humana», manifestó.
En su escrito, también dio razones por las cuales no se nombra a Dios en los programas de estudio que se iniciarán en el 2013, al tiempo que defendió que estos incentiven la tolerancia y promuevan una «comprensión respetuosa y responsable del placer».