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17.10.14

¿Qué de "gracia" tiene la tecnología?

El otro día escuché a un sacerdote decir que con el apoyo de la tecnología se puede hacer la misa más participativa.

Claro, es un sacerdote respetuoso de la liturgia pero, mirándole al hablar, me decía que si estuviera dispuesto a enriquecer su amor por la liturgia conociendo y promoviendo la forma extraordinaria, muy probablemente, caería en la cuenta que la tecnología y el enorme esfuerzo por adquirirla, son totalmente innecesarios.

Qué podría tener de “más participativo” una pantalla electrónica en medio del templo que el ritmo, las oraciones, cantos, los gestos y el silencio a los que, para introducirnos en el Misterio, en lo que por exclusivo posee y, por lo mismo, invita la forma extraordinaria?

No es que perseguimos con la Liturgia la Belleza y en ella, a la vez esperamos de Dios que, de sí mismo, vierta sobre nosotros la gracia que sacie nuestro corazón siempre insatisfecho?

Pregunto: ¿qué de “gracia” tiene la tecnología?

No es que sea el caso del querido sacerdote pero, acaso no es dar un sentido utilitarista a la liturgia pretender poner confianza en el poder de la tecnología?

Es como con lo sucedido entre el Card. Kasper y los obispos africanos.

Saben ustedes que entre ellos existen algunos que han, literalmente, ordenado que se implemente el Summorum Pontificum en todas las parroquias? Pues eso!

Por la vehemencia del Card. Kasper al sostener su punto da la impresión de que los obispos alemanes están hartos y cansados de ser católicos y que, por lo mismo, les hiere el que los obispos africanos lleguen valientes a Roma desde países llenos de miseria con el rostro radiante de una Iglesia siempre eterna.

A alguien que está harto eso debe ofender mucho.

Y, les ofende no porque se les hayan enfrentado con absoluta delicadeza y caridad unos negritos sino porque, con su fidelidad a Cristo manifestada en todos los aspectos de su vida, han dejado desnuda la verdad del sentido utilitarista que los alemanes han dado a la teología. .

Valerse de la misma para pretender modificar la doctrina de la Iglesia es tan bobo como pretender valerse de la tecnología y toda índole de recursos creativos supuestamente “permitidos por el Magisterio” para hacer de la misa una actividad más participativa.

Si algún mérito tiene la gracia es de haber configurado a los obispos y al pueblo africano católico en auténticos testigos de la fe.

Si algún mérito tiene la gracia es la de configurar a Cristo a cientos de católicos mediante el ritmo, las oraciones, cantos, los gestos y el silencio que -de propio- posee la forma extraordinaria.

El querido sacerdote al final de la conversación expresó que de tener el dinero colocaría las pantallas en el templo a lo que, de seguido y repentinamente exclamé: -"¡Bendito sea Dios que no lo tiene! Bendito sea Dios!”

Tras lo cual se hizo un profundo silencio.

Solo espero que no se haya ofendido. 

16.10.14

¡[Con gozo] tengan agua bendita y el crucifijo a mano!

1ª Pedro 4,12-13

Carísimos, no os sorprendáis como de un suceso extraordinario del incendio que se ha producido entre vosotros, que es para vuestra prueba; antes habéis de alegraros en la medida en que participáis en los padecimientos de Cristo, para que en la revelación de su gloria exultéis de gozo.

 

San Miguel Arcángel En estos días la Iglesia católica costarricense está librando una durísima batalla tanto en relación a las declaraciones de Mons. José Rafael Quirós sobre el proyecto de Reforma a la Ley General de Salud que pretende dejar el portillo abierto al aborto indiscriminado sino también respecto a lo que la Caja Costarricense del Seguro Social pretende obligar al clero a cotizar por un monto superior al subsidio de 250mil colones que reciben los sacerdotes por convenio con el Estado.

Ataque directo al clero de parte de algunos legisladores y entidades del Estado que ha sido explotado por los medios de comunicación en los que están infiltradas personas que favorecen la Ideología de Género quienes no desaprovechan oportunidad para influenciar a la opinión pública en contra de la Iglesia y de sus sacerdotes pero también para crear confusión entre los católicos y otros cristianos menos informados así como perplejidad y sentido de impotencia entre quienes hemos venido dando la cara por Cristo en su Iglesia.

Paralelo a esto, también los católicos costarricenses estamos viviendo gran incertidumbre por lo que tras el Sínodo resultará de la abismal diferencia de criterios pastorales que, habiendo estado ocultos, han explotado en nuestra cara sin ninguna advertencia, tal como un lobo que acechara a su presa.

Algunos cuantos de los activistas provida y otras personas cercanas, además, hemos venido pasando penurias de toda índole: enfermedades propias y de nuestros seres queridos, humillaciones de parte de conocidos y familiares, aprietos económicos, etc.

No sé si lo habrán notado pero estas pruebas han venido acompañadas del don de fortaleza que nos capacita para tener la lucidez para ofrecerlas por la unidad de la Iglesia.

A todos mis queridos amigos y amigas rezadores pero también a los que todavía no se han puesto a rezar, los invito a intensificar sus oraciones, sus misas diarias a los que pueden asistir y sus visitas al Santísimo.

Ofrezcan pequeños sacrificios, renuncias, humillaciones por el Cuerpo de Cristo que se encuentra al día de hoy tan dramáticamente herido como en el día de la Pasión.

Sepan que hoy más que nunca antes la reciente historia de la Iglesia “no es nuestra lucha contra la sangre y la carne, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal” por lo que “tomad, pues, la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo y, vencido todo, os mantengáis firmes” 

“Por lo demás, confortaos en el Señor y en la fuerza de su poder”

(Tengan agua bendita y el crucifijo a mano. Los vamos a necesitar!)

San Miguel Arcángel, guíanos en la batalla!

 

7.10.14

Ante la realidad: abrirse con franqueza y humildad

 

“Estamos hechos para algo más grande que el otro” decía en una entrevista don Julián Carrón, presidente de Comunión y Liberación.

Es el tipo de conclusiones a las que se llega de forma tan simple como sería al estar consigo mismo en silencio con la mirada absorta en aquello que nos arrebata el corazón como sería la belleza del paisaje, tu hijo jugando sobre la arena de la playa, tu mujer concentrada preparando con cariño lo que a su familia habrá de deleitar, tu marido haciendo su mejor esfuerzo por reparar la pata de la mesa del comedor; tantas cosas de las que la vida está llena que nos roban el corazón.

Por eso, cuando ante la belleza de la naturaleza, de la verdad y bondad de la que son capaces nuestros semejantes, nos sintamos arrebatados hemos de rendirnos para que se haga visible la imagen de la insatisfacción que llevamos impresa cuya finalidad es proporcionar indicios de que estamos hechos para algo más grande

Infinita insatisfacción de la que resulta comprensible el que busquemos en el placer su satisfacción.

Sentirnos llenos, plenos, sin ese vacío que, de no llenarse, parece consumirnos vivos; sin embargo, no es sino hasta que nos dejamos extinguir, que el pavor al vacío desaparece para vernos, de nuevo, con el corazón anhelando un poco más, siempre algo más, algo más grande.

Siempre insatisfechos hasta que la belleza, la verdad y la bondad, nos seduzca una vez más. 

De ahí que muchas, al mirar la ecografía, desistan de abortar; de ahí que muchos, al percibir el Misterio en la Liturgia, se conviertan; de ahí que personas homosexuales y divorciados vueltos a casar vivan en castidad; de ahí lo que sucede en nuestro interior ante el paisaje, los hijos, la mujer, el marido, los padres ancianos que se han vuelto niños.

De ahí, también, que el papa haya pedido a los obispos que se “hable con parresia y humildad” 

Ante la realidad, abrirse con franqueza y humildad, para que la gracia  -como si fuera la primera vez- nos descubra a Aquél que en lo secreto de nuestro corazón nos define cuando, como a un crío, nos dice quiénes somos, de dónde venimos, para qué estamos aquí y hacia dónde vamos, como Iglesia tanto como personas únicas.  

Cuánta paz verse, a la vez que insatisfecho perennemente, con estas preguntas resueltas!

Cuánta paz!

20.09.14

18.09.14

El aspecto psicológico en los divorciados que piden la comunión

Unas palabritas simples sobre la comunión para los divorciados vueltos a casar.

Me atrevo a intervenir con estas ideas ya que en maremágnum que ha sido esto no he escuchado que nadie se ocupe de este aspecto que para mi es fundamental dado lo que he leído y mi experiencia con personas en esa situación.

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