La Verdad de fe del pecado original

La Sagrada Escritura nos habla del pecado original tanto en el Antiguo Testamento, en el capítulo 3 del Génesis, como en el Nuevo (Rom 5,12-20). A lo largo de los siglos Papas y Concilios han confirmado esta doctrina.

22/03/13 11:09 PM | Imprimir | Enviar

No hace muchos días un amigo me comentaba que en su Instituto de Teología un profesor les dijo que el pecado original no existía. También no hace mucho alguien me dijo que había cosas de la Iglesia que no podía aceptar, entre ellas el pecado original y la famosa manzana. Aquí el que se escandalizó fui yo, porque a estas alturas que alguien siga hablando de la manzanita me pareció de una ignorancia increíble, tanto más cuanto que en Génesis 3, el capítulo del pecado original, se habla de los frutos de los árboles, pero de ninguno en concreto y, por tanto, no se cita la manzana para nada.

Ahora bien, la pregunta clave es: ¿qué es lo que dice la Iglesia sobre el pecado original? El Catecismo de la Iglesia Católica nos habla de él en diversos números, entre los que destacan 388-390, 396-405 y 416-417. Empieza así: El Pecado Original, Verdad esencial de la Fe. Y prosigue: «Con el desarrollo de la Revelación se va iluminando también la realidad del pecado»(nº 388); «La doctrina del pecado original es, por decirlo así, ‘el reverso’ de la Buena Nueva de que Jesús es el Salvador de todos los hombres, que todos necesitan salvación y que la salvación es ofrecida a todos gracias a Cristo. La Iglesia, que tiene el sentido de Cristo, sabe bien que no se puede lesionar la revelación del pecado original sin atentar contra el Misterio de Cristo.» (nº 389);

«El relato de la caída (Gén 3) utiliza un lenguaje hecho de imágenes, pero afirma un acontecimiento primordial, un hecho que tuvo lugar al comienzo de la historia del hombre (cf. Gaudium et Spes nº 13). La Revelación nos da la certeza de fe de que toda la historia humana está marcada por el pecado original libremente cometido por nuestros primeros padres» (nº 390); «San Pablo lo afirma: ‘Por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores’ (Rom 5,19)» (nº 402); «Cediendo al tentador, Adán y Eva cometen un pecado personal, pero este pecado afecta a la naturaleza humana, que transmitirán en un estado caído» (nº 404).

La Sagrada Escritura nos habla del pecado original tanto en el Antiguo Testamento, en el capítulo 3 del Génesis, como en el Nuevo (Rom 5,12-20). A lo largo de los siglos Papas y Concilios han confirmado esta doctrina. El primer texto que encuentro en el Denzinger (un libro que recopila los documentos más importantes del Magisterio de la Iglesia) sobre este asunto está aprobado por el Papa San Zosímo en el siglo V, contra los pelagianos (D 101). En el IV Concilio de Letrán se nos dice que el hombre pecó por sugestión del diablo (D.428; DS 800), pero sobre todo el Concilio de Trento tiene nada menos que un Decreto sobre el pecado original (D 787-792; DS 1510-1516), con una serie de afirmaciones seguidas de su correspondiente anatema, es decir, excomunión para aquéllos que no acepten lo contenido en el Decreto.

Por su parte el YouCat (Catecismo para jóvenes de la Iglesia Católica) nos recuerda que el pecado original no se refiere «a un pecado personal, sino al estado caído de la humanidad en el que nace cada individuo antes de pecar por decisión propia. Por pecado original, dice Benedicto XVI, tenemos que entender que todos llevamos dentro de nosotros una gota del veneno de ese modo de pensar reflejado en las imágenes del libro del Génesis. Esta gota de veneno la llamamos pecado original. El hombre no se fía de Dios. Tentado por las palabras de la serpiente, abriga la sospecha de que Dios es un competidor que limita nuestra libertad, y que sólo seremos plenamente seres humanos cuando lo dejemos de lado» (nº 68).

Ahora bien, el primer efecto de la ruptura de la unión con Dios, es que «se dieron cuenta de que estaban desnudos» (Gén 3,7), por lo que sienten vergüenza, lo que hace que la relación entre el hombre y la mujer quede perturbada, pues se ha introducido el egoísmo y ahora el marido domina a la mujer, sufriendo la mujer las consecuencias de las limitaciones de la sociedad patriarcal, con sus disputas, resentimientos, rechazos del otro, incapacidad de comunicarse y amarse, pero no es un destino irremediable, porque Dios no abandona a los humanos ni quiere el sufrimiento ni la injusticia, por lo que luchar contra el pecado y sus consecuencias es algo bueno. Igualmente otra de las consecuencias del primer pecado son los dolores del parto, por lo que el parto sin dolor, al atenuar los sufrimientos de la mujer y hacer más fácil el nacimiento, del que el niño registra en su subconsciente los apuros, es conveniente para ambos y supone un legítimo progreso médico.

Por otra parte siempre me ha llamado la atención en el episodio del pecado original, la frase que la serpiente dedica a la mujer en Gén 3,5: «es que sabe Dios que el día que de él (el fruto prohibido) comáis, seréis como Dios, conocedores del bien y del mal». Personalmente me encantaría ser como Dios, y siempre he tenido muy claro que mi máxima aspiración es la misma que la de cualquier otro ser humano: ser feliz siempre. La Biblia nos enseña que lo vamos a conseguir, pero no actuando contra Dios, sino porque Él quiere que seamos sus hijos y participemos de la naturaleza divina, es decir por el camino del amor de Él hacia nosotros y nuestro hacia Él. Se nos enseña además que el mal provoca insolidaridad, dolor y divisiones, y también que, aunque Dios castiga al hombre, no le abandona.

 

Pedro Trevijano, sacerdote

 

15 comentarios

Comentario de pedro pablo
...solo agradecerle por este comentario didáctico y esclarecedor sobre el tema del Pecado Original...
teneniendo mayor conocimiento sobre el tema acrecienta
nuestra fe....
23/03/13 1:58 AM
¿Quién no ha sentido el 'ancla' del pecado original? Cuando queremos 'crecer' espiritualmente, o incluso humanamente; con frecuencia se levantan obstáculos internos queriendo evitar nuestra buena intención.
Dice San Agustín: "hago al mal que no quiero, y dejo de hacer el bien que quiero", en sus Confesiones. Así nos pasa a todos. Seríamos ciegos queriendo ocultar esta realidad. No necesitaríamos del Génesis para sentir esta verdad.
Pero hoy, después de tantas teorías y filosofías, hasta de esta falsedad nos quieren convencer. Y a veces, hasta nos hacen dudar de verdades obvias.
Gracias Don Pedro por recordarnos los orígenes.
23/03/13 8:34 PM
Lo que yo no he entendido nunca, es que si fueron Adan y Eva los que comentieron el pecado original, porque tenemos que heredar su culpa y sus consecuencias todos los demas? Digo yo que seria de justicia que las consecuencias recayeran sobre los que cometieron el pecado y no sobre el resto. Yo soy responsable de mis actos malos, pero no mis descendientes, o no?
25/03/13 10:00 PM
Comentario de Luis López
Chema, si tu padre se arruina o destruye su vida con la droga o el alcohol, tu heredas las deudas, las taras, y el sufrimiento que ello conlleva. El pecado original no es un pecado personal, un pecado "cometido", sino "contraido", y Adán, como cabeza de la condición humana, transmitió su culpa a sus "hijos", es decir, a cada uno de nosotros.

Con el problema del pecado original siempre tengo una certeza y una duda. Porque la existencia del Pecado Original es una de las verdades más evidentes de la condición humana, y basta mirarnos con sinceridad a nosotros mismos y a los demás para percibir esa "gota de veneno" que desnorta al ser humano y lo somete al error y a las pasiones.

Pero es también una de las verdades más oscuras, no para ser percibida, sino para ser encajada en orígenes del hombre, por el hecho que es de fe que el ser humano, en sus orígenes, estaba dotado de una santidad sobrenatural. Eso es lo que nos cuesta comprender, aunque lo aceptemos como verdad revelada.
26/03/13 11:59 AM
Comentario de Pedro Trevijano
No olvidemos que el mal y el pecado original son misterios que no podemos racionalizar del todo. Recuerdo que en cierta ocasión hice un cursillo sobre el pecado original y el profesor nos dijo como conclusiones: 1) el pecado original es un dogma en el que hay que creer, aunque los teólogos no tengan del todo claro en qué consiste; 2) si aceptamos el pecado original, en este mundo hay unos cuantos problemas muy complicados; 3) si no lo aceptamos, este mundo es sencillamente incomprensible. De hecho uno de los grandes errores del marxismo fue no creer en él y, en consecuencia, toda su concepción del hombre fue inviable por falsa.Saludos Pedro Trevijano
26/03/13 1:12 PM
Comentario de Sanchoman
No sé, supongo que la iglesia defiende el pecado porque ello implica la necesidad de ser perdonado, o sea, se asegura la necesidad de recurrir a ella.
No he hablado con ningún teólogo o sacerdote que haya sostenido el pecado original con ningún argumento que no sea el dogma.
Eso ocurre por tomarse el Génesis al pie de la letra en vez de leerlo como algo simbólico, que es la única manera de que adquiera sentido.
26/03/13 6:08 PM
Comentario de El pecado de Adán y Eva según Benedicto XVI
Texto en español de la audiencia de Benedicto XVI del 3 de diciembre de 2008 que trata de esta materia:

http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/audiences/2008/documents/hf_ben-xvi_aud_20081203_sp.html
27/03/13 8:20 AM
Comentario de Pedro Trevijano
Sobre el comentario anterior. Efectivamente Benedicto XVI dedica la Audiencia General del 3 de Diciembre de 2008 al pecado original. Copio lo que me ha parecido más interesante: "la fe nos dice que no hay dos principios, uno bueno y uno malo, sino que hay un solo principio, el Dios creador, y este principio es bueno, sólo bueno, sin sombra de mal. Por eso, tampoco el ser es una mezcla de bien y de mal; el ser como tal es bueno y por eso es un bien existir, es un bien vivir. Este es el gozoso anuncio de la fe: sólo hay una fuente buena, el Creador. Así pues, vivir es un bien; ser hombre, mujer, es algo bueno; la vida es un bien. Después sigue un misterio de oscuridad, de noche. El mal no viene de la fuente del ser mismo, no es igualmente originario. El mal viene de una libertad creada, de una libertad que abusa".
Saludos Pedro Trevijano
27/03/13 1:45 PM
Comentario de InfoCatólica
Aviso a comentaristas. A diferencia de los blogs, los comentarios en las noticias y artículos de opinión son moderados por el personal de InfoCatólica y no por los articulistas.
28/03/13 4:56 PM
Comentario de Rodrigo
¡Por fin! Alguien que explica el pecado original, de manera racional y práctica, sin contradecir principios científicos.
28/03/13 5:07 PM
Luis Lopez, gracias por tu explicacion. Coincido contigo y con D. Pedro en que el pecado original es esa gota de veneno que todos llevamos dentro. Pero me sigue costando entender el tema de la culpa, el que tengamos que pagar todos por el pecado de uno, bueno dos.
28/03/13 6:50 PM
Comentario de Sanchoman
Muy oportuno el aviso sobre quienes moderan las noticias. Pido disculpas al señor Trevijano.
Realmente es difícil entender la postura oficial, porque seguir manteniendo que dos personas creadas de la nada, sin tener la capacidad del habla, y sin una conciencia sobre lo que es el pecado ni capacidad para evaluar las consecuencias de sus actos, puedan cometer un pecado que perdura para la eternidad. De verdad que no encuentro a nadie que se tome esto al pie de la letra y sí, como una forma literaria de explicar un hecho extraordinario.
31/03/13 12:02 AM
Comentario de carlos
Estimados Hermanos ,Hijos del Iglesia Apostolica Romana:Agradezco al padre infinitamente su catequesis,y como una comentarista lo manifiesta,cuando uno experimenta la indigencia,hay una división en Nuestro Interior,No Hago el Bien que quiero y si el mal no no quiero,cuando uno en el mundo niega al Señor,se averguenza de sus origenes descubre,sencillamente que es malo,"yo no soy como estos",Los Hipocritas y falsos"Los Fariseos" el Amor Propio,que hay que destrozar,los judas etc estan en nosotros,no se desanimen siempre frente al Sagrario y con la inestimable ayuda de la Santisima Virgén,con los sacramentos,el amor ,la sangre del señor que brota de la Cruz,de la Santisima Misa,nos va redimiendo,cuanto mas inútil,siervo inútil,y experimentar la maldad en nosotros es un gran avance,para que el señor se posesione de nuestras almas,y entonces El sólo El nos va permitiendo confesarlo,testimoniarlo,defendiendo a los débiles,viendo el sufrimiento,sufriendo con los que sufren etc,Nuestro Señor se está uniendo a nosotros.esto que maniefiesta el Padre no sólo esta como enenmigo afuera de la Iglesia,hay muchos movimientos,que en la práctica espiritual,niegan esta tremenda realidad en nosotros,cayendo en un pelagianismo,sólo virtudes humanas,la apariencia,la eficiencia,me río porque cuanto mas trato de meter el amor propio en el fondo de mi alma ,estos personajes sacan pechito,el pavo real de la soberbia se nota.En el Mundo el apostolado es el del testimonio,conozcamos a Nuestra Madre la
4/04/13 2:54 PM
El pecado original es creer en mentiras, creer que no somos dioses, osea, hijos de Dios. Diferenciar entre el bien y el mal solo genera conflicto, separación y muerte. Por eso Jesús nos llama a ser testigos de la verdad, porque ella nos devuelve los ojos para ver realmente quienes somos... Hijos de Dios.
7/03/14 5:13 AM
Comentario de sebastian martin lovcito crocce....:3
Dios nos amo tanto k nos confio el paraiso k es l final de toda persona k actua de forma buena pero cm l desobedecimos nos dio l castigo de trabajar para poder alimentarnos o tmb dicho comer cn l sudor de nuestra frente..
19/07/14 8:29 PM

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