El olvido del pecado original
Otro error muy grueso en un catecismo uruguayo de la década de 1980
Daniel Iglesias Grèzes
En mi post anterior me referí a un manual de catequesis de niños utilizado en mi ciudad en los años ’80 del siglo XX: Autores Varios, Hacia el Encuentro que da Vida: Guía del Catequista – 1er año – Niños – Programa de Parroquia, Oficio Catequístico Arquidiocesano, Montevideo, Uruguay, sin fecha. En esa ocasión cité un texto de ese manual que afirma que todo el Antiguo Testamento (AT) fue escrito 1000 años después de los hechos principales que narra y todo el Nuevo Testamento (NT) fue escrito 100 años después de la muerte y resurrección de Cristo. Por lo tanto, si, como puede presumirse, en el primer caso el punto de referencia considerado es el Éxodo, esto implica que el AT se habría escrito hacia el 300 AC y el NT hacia el 130 DC. Ambas dataciones son contrarias a la doctrina católica y ni siquiera los críticos bíblicos más radicales las defienden.
En esta oportunidad quiero referirme a otra deficiencia grave del manual en cuestión, que puede apreciarse atendiendo a la estructura general del programa que proponía para el primer año de la catequesis de niños en parroquias (véase op. cit., Anexo, pp. 223-233). Dicho programa constaba de cinco unidades y 29 reuniones, a saber:
- Unidad 1 – Formamos el grupo (reuniones 1-6).
- Unidad 2 – Descubrimos el rostro de Dios en la Creación (reuniones 7-12).
- Unidad 3 – Dios se manifiesta en un pueblo (reuniones 13-17).
- Unidad 4 – Nos encontramos con Jesús de Nazareth (reuniones 18-24).
- Unidad 5 – Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia (reuniones 25-29).
El problema al que quiero referirme se puede apreciar en el siguiente cuadro, que muestra los títulos, mensajes y objetivos de las seis reuniones de la Unidad 2 (cf. Ibídem, p. 226).
Título |
Mensaje |
Objetivos |
7ª Reunión “Experimentamos las maravillas de la naturaleza”. |
Dios Creador nos manifiesta su amor a través de la Naturaleza. |
- Sensibilizar al niño frente a la naturaleza. |
8ª Reunión “Dios creó el Cielo y la Tierra” |
Dios es el origen de toda la creación y está presente en todo lo que es vida. |
- Descubrir el amor de Dios como principio de la creación y su presencia en todo lo que es vida. |
9ª Reunión “… Y creó Dios al hombre y a la mujer” |
Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza. |
- Reconocer en cada uno de nosotros la imagen de Dios. - Despertar admiración y respeto por la vida y agradecimiento a Dios por habernos creado. |
10ª Reunión “Dios llama al hombre y a la mujer a colaborar con Él”. |
El varón y la mujer, creados por Dios, están llamados a transformar el mundo a través de su trabajo. |
- Valorar el trabajo como una forma de colaborar con Dios en su obra. - Despertar agradecimiento a Dios por llamarnos a colaborar con Él. |
11ª Reunión “Todos somos hijos de Dios” |
Dios, Padre de todos los hombres y mujeres, nos llama a vivir amándonos como hermanos |
- Descubrir a cada persona como un hermano, aceptando y respetando las diferencias. |
12ª Celebración “Celebramos la Vida” |
La creación: don gratuito de Dios |
- Celebrar con alegría el don de Dios: la vida. - Descubrir en la Biblia la voluntad creadora de Dios. - Gratitud y compromiso. |
Dado que la siguiente unidad (la Unidad 3) trata de la historia de salvación desde Abraham hasta María, el problema principal salta a la vista: no se da ningún relieve a la caída del hombre en el pecado.
Más aún, en la 11ª reunión no se hace ningún intento de explicar la diferencia entre lo que podríamos llamar “la filiación divina natural”, dada al hombre en la creación, de la filiación divina propiamente dicha, dada al cristiano mediante el don sobrenatural de la gracia (cf. Ibídem, pp. 87-92).
Tampoco se explica allí que para llegar a ser hijos de Dios necesitamos la conversión, la fe y el bautismo. De este modo se oscurece el significado de toda la historia de salvación. Ciertamente Jesús es nuestro Salvador, pero ¿por qué necesitábamos un Salvador? ¿De qué nos salva Cristo? Estas preguntas cruciales parecen quedar sin respuesta en el contexto de una antropología excesivamente optimista.
Durante los últimos 60 años y en gran parte del mundo, una catequesis frecuentemente infiel a la doctrina católica bíblica y tradicional ha sido una de las causas principales de la crisis de fe que, lamentablemente, seguimos sufriendo, pese a algunas rectificaciones adecuadas en esa área. Por ejemplo, el manual en cuestión y el resto de la colección de manuales de catequesis de la que formaba parte dejaron de usarse hace mucho tiempo.
Te invito a descargar gratis, leer y difundir el siguiente libro: Daniel Iglesias Grèzes, Soy amado, luego existo: Darwinismo, diseño inteligente y fe cristiana
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