Lecturas. Camille Focant, "Le Ressuscité. Figure d'une présence autre"
Camille Focant, Le Ressuscitè. Figure d’une presence autre, Les Éditions du Cerf (Lire la Bible 205), Paris 2024, 221 p., ISBN 978-2-204-16065-0, 22 €.
Camille Focant (Lavaux-Sainte-Anne, Bélgica, 1946) es profesor emérito de Nuevo Testamento de la Universidad Católica de Lovaina y miembro de la Academia Real de Bélgica. Ha publicado numerosas obras, traducidas a diversos idiomas; entre ellas, Les paraboles évangéliques y Une Passion: trois récits.
El libro que recensionamos, dedicado a Adolphe Gesché (Bruselas 1928 – 2003), un teólogo volcado en la hermenéutica y en la revelación, cita a modo de “íncipit” unas palabras del Patriarca Atenágoras (1886-1972): “La resurrección no es la reanimación de un cuerpo, sino el comienzo de la transfiguración de la tierra”. El texto se divide en tres partes. En la primera, se estudian las representaciones de la muerte y del más allá en el Antiguo Testamento, el judaísmo antiguo y en la predicación de Jesús. La segunda parte, titulada “El dossier literario sobre la resurrección de Jesús”, analiza los testimonios apostólicos, comenzando por la predicación de Pedro y Pablo en los Hechos de los Apóstoles y por un antiguo credo transmitido por Pablo en su primera carta a los Corintios, para seguir con un análisis narrativo de los testimonios evangélicos. La tercera parte está dedicada a reflexiones históricas y hermenéuticas sobre cómo hablar de la experiencia original de los primeros testigos y sobre la fecundidad de la experiencia pascual en el cristianismo naciente.

Uno de los grandes eventos del Año Santo de 2025 es el “Jubileo de los Adolescentes”, que se celebra del 25 al 27 de abril. La Misa de canonización del beato Carlo Acutis, prevista para el domingo 27, ha sido cancelada debido al fallecimiento del Santo Padre. Los adolescentes que vengan a Roma podrán participar en el funeral del Papa Francisco el sábado 26. El nuevo pontífice, elegido por el próximo cónclave, aprobará previsiblemente una fecha alternativa para la canonización.
Lo comunicaba en la mañana de hoy, 21 de abril de 2025, el cardenal Kevin Joseph Farrell, Camarlengo del Vaticano: “Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7,35 de esta mañana el obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre”. Ayer, domingo, el Papa impartía con gran dificultad la “Bendición Urbi et Orbi” desde el balcón central de la basílica de san Pedro. Su rostro, a decir verdad, era, más que el de un enfermo, el de un moribundo. ¡Descanse en paz!
En su novela “El loco de Dios en el fin del mundo”, Javier Cercas escribe: “la Iglesia no es solo un hospital de campaña, ni solo una ONG; también –o antes que nada– es el hogar inconcebible de Dios. Los Cristos de Elqui de Francisco no solo entregan su vida en holocausto por un mundo mejor; la entregan, sobre todo, por algo insuperable, infinitamente mejor que el mejor de los mundos: la resurrección de la carne y la vida eterna”.
El Domingo de Ramos abre la Semana Santa. Es el primer acto de un drama divino y humano que, atravesando el Calvario, desemboca, al tercer día, en la mañana de Pascua. La piedad popular, tras el gozo de las aclamaciones del Domingo de Ramos, tiende a acentuar los misterios de dolor del Nazareno, compartidos por su Madre, la Virgen de los Dolores: “Del Calvario subiendo a la cumbre/ el reo divino a su madre encontró,/ y una espada de filos agudos/ del Hijo y la Madre hirió el corazón”, canta un Via Crucis popular al contemplar la cuarta estación.












