La secta que recoge ropa usada (2)
Después de la información que hemos ofrecido, reproduciendo lo que dice la propia “ONG Humana”, veamos en esta segunda parte algunos datos sobre la organización y, sobre todo, sobre el grupo Tvind, que está detrás de Humana.
Hace unos años, el medio digital El Plural publicó un artículo en el que revelaba lo que se esconde detrás de Humana. Según informaba, la Red de Ciudadanos Preocupados por Humana (entidad ya desaparecida) y diversos organismos estatales denunciaron una secta disfrazada de ONG. Se trata de las ONGs españolas Humana y Fundación Pueblo Para Pueblo, que son utilizadas como pantallas caritativas fraudulentas del grupo Tvind, considerada una secta destructiva. Estas supuestas ONGs, además de recoger ropa usada con el pretexto de enviarla a países en vías de desarrollo, se dedican al apadrinamiento de niños.
La denuncia de la Red de Ciudadanos Preocupados por Humana explicaba que la ONG Humana, ahora Fundación Pueblo para Pueblo, está financiada por la secta Tvind, que tiene su base en Dinamarca. Estas denuncias se vienen produciendo desde hace casi dos décadas, ya que numerosas ONGs alertaron sobre los dudosos procedimientos que Humana empleaba para sufragar supuestos proyectos de ayuda en el tercer mundo.

“Tirar ropa usada al contenedor de Humana forma a 2.700 profesores cada año”. Así titulaba el pasado 20 de septiembre un despacho la agencia Efe, informando sobre la ONG Humana People to People, que actúa en todo el territorio nacional. ¿Por qué hablamos aquí de una ONG? Dedicaremos algunos artículos a explicarlo todo. En este primero, la versión de la propia organización, que ha proporcionado su versión de sus propias actividades.
Con anterioridad hemos informado de otras “iniciativas” apocalípticas, a las que nos tenemos que ir acostumbrando de aquí hasta que llegue el año 2012, en el punto de mira de muchos grupos catastrofistas o de cambio de época. Ahora es noticia una secta en los EE.UU.
Los cultos satánicos constituyen un mundo en el que reina el mal, por lo que mantenerlos en la clandestinidad es esencial. Pero una joven alemana se ha atrevido a hablar abiertamente sobre su vida en uno de ellos. Lo ha relatado hace unos días el medio Deutsche Welle, en un artículo de Heike Zafar que ahora ofrecemos extractado y en castellano gracias a los traductores de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).
El obispo de la diócesis uruguaya de Salto, Pablo Galimberti, recordó a los católicos que la creencia en la reencarnación es incompatible con la fe cristiana, porque la vida es una sola y al final de ella Dios hará un juicio justo y misericordioso. Lo cuenta la agencia católica de noticias ACI, en un artículo que ha sido reproducido en el nº 167 del boletín 




