La Academia de la Fuerza Aérea de EE.UU. se adapta al neopaganismo
El neopaganismo sigue avanzando en muchos lugares del mundo, como nos lo muestra este reciente artículo escribo por Jenny Deam en Los Angeles Times, traducido al castellano por el equipo de traductores de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES). En una fría noche de noviembre, un pequeño grupo de paganos, liderados por dos brujas, comienza el solsticio de invierno. Pero éstos no son simplemente paganos, y esto no es una situación cualquiera. Ellos son los futuros oficiales de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos practicando su fe en el sótano de la capilla de cadetes de la Academia de la Fuerza Aérea.
Sus filas son escasas. De acuerdo con los registros de matrícula de la academia, sólo tres de los 4.300 cadetes se identificaron como paganos, seguidores de una antigua religión que por lo general no adora a un dios único y que considera a todas las cosas interconectadas en la naturaleza.
Sin embargo, la academia dedicado este año un centro de culto al aire libre de 80.000 dólares –un pequeño círculo de piedras con pozo de fuego a propano al estilo de Stonehenge– en una colina, para el puñado de cadetes actuales o futuros cuyas religiones entran en la categoría amplia de “basados en la Tierra”. Entre ellos se incluyen paganos, wiccanos, druidas, brujas y seguidores de las religiones indígenas de América.
¿Brujas en la Fuerza Aérea? El Capellán Mayor Darren Duncan, jefe de oficina de las comunidades religiosas de cadetes en la academia, suspira. Un chiste a punto de ocurrir, y ha escuchado todas las bromas de escoba.

El sacerdote dominico Pedro Fernández Rodríguez, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) acaba de publicar en Edibesa (Madrid) un libro titulado
Valeska Paris tenía 14 años cuando firmó un contrato con una grupo de élite de la Cienciología que la vinculaba con la secta por mil millones de años. A los 18 el principal líder de la organización religiosa la envió a un crucero en el que permaneció encerrada por más de una década. Ahora la historia de esta mujer ha salido a la luz pública.
En diferentes barrios de Valencia han aparecido unos carteles colgados en las farolas y semáforos en los que se invita al transeúnte a conseguir gratis la “Cruz Bendita” que tal como reza en el anuncio “ha sido consagrada para que venza todo lo malo que hay en su vida: desempleo, deudas, depresión, vicios, envidia, falta de documentación, problemas familiares, enfermedades incurables, mala suerte y mal de amores”. Lo contaba hace unos días el diario Levante-EMV.
Del templo de la Virgen de Guadalupe, en la comunidad de Soria (Estado de Guanajuato, México), fueron sustraídas hostias consagradas y la corona de la imagen fue pisoteada. Este acto sacrílego fue vinculado por el Obispo de Celaya con actos de brujería en el municipio de Comonfort, donde está ubicada la comunidad de Soria, según informa el diario AM.




