Un fin del mundo… ¿metafísico?
Fragmentos de apocalipsis (18)
Se acerca el 21 de diciembre de 2012 y la gente sigue preguntando por el fin del mundo. Me he acordado de que el año pasado estuve en una feria esotérica de ésas que se multiplican como las setas en tiempos de crisis, y por fin gasté algo de dinero. No me acerqué al tarot ni me fotografié en busca del aura, sino que compré un simple libro. Y como anuncia “lo que va a pasar” en el famoso fin del mundo que nos toca ahora, he procurado leerlo –y reseñarlo– antes de su fecha de caducidad. Se titula Predicciones mayas metafísicas y su autor es Rubén Cedeño. Lo edita Metafísica Ibérica, y precisamente en la caseta de esta organización es donde lo adquirí. No vayan a buscar en el Diccionario qué es la metafísica, que ya lo copio yo aquí: la parte de la filosofía que trata del ser en cuanto tal, y de sus propiedades, principios y causas primeras. Pero aquí hablamos de otra cosa: de un movimiento esotérico contemporáneo denominado “Metafísica”. Hecha esta aclaración, continuamos.
Es interesante ver cómo se presenta este grupo en el papel de propaganda que repartían en la feria, y que comienza directamente con una excusatio non petita: “la Enseñanza Espiritual Metafísica no va en contra de la iglesia católica ni de ninguna otra religión. Sus Enseñanzas están basadas en las más puras, bellas y constructivas instrucciones de los Santos y Maestros del cristianismo y de toda la humanidad. No practica ningún tipo ocultismo, esoterismo, espiritismo, arte adivinatoria, superstición ni superchería denominada como ‘Nueva Era’”. Es curioso que empiecen “aclarando” su no beligerancia antirreligiosa para pasar luego a decir todo lo que no son y no hacen. Es más curioso aún que, contradiciendo a esta retahíla de buenas intenciones, la colección en la que se enmarca el libro se llame “Ciencias de la Nueva Era” y que yo lo haya comprado en una feria esotérica. Serán casualidades.
Ya sabemos algo –es un decir– sobre la organización editora. ¿Y el autor? ¿Quién es el tal Rubén Cedeño? Pues todo un sabio, según parece, porque ha escrito 480 libros y ha dado numerosas conferencias en muchos sitios. Éste es, en resumen, su currículum. ¿Y de qué va el libro? ¿Se acabará el mundo en diciembre? Siento decirles que no. Al menos, eso es lo que afirma Cedeño. En la breve presentación se resume el contenido de la obra: “se ocupa de contrarrestar la mala influencia que producen los vaticinios nefastos, y se dedica a hablar de los tópicos más bellos, sabios, espirituales y trascendentales de la ‘Cultura Maya’. También se aboca a comentar la forma en que el ‘Calendario Maya’ predice un universo mejor a partir del año 2012”.

Restos de rituales mágicos en forma de despojos de animales e improvisados altares con velas están proliferando en los parques y jardines de la capital española, según denuncian los vecinos y confirman los empleados municipales consultados por 20 minutos. Estos, encargados de su eliminación de la vía pública, no solo han visto aumentar estos residuos en los últimos tiempos, sino que aseguran “que se ven sobre todo los lunes, tras los fines de semana”. Y son habituales en el Retiro, Madrid-Río y la Casa de Campo. Lo cuenta el redactor S. Gozalo.
Después de un artículo anterior que publicamos hace unos meses, tomado del diario ABC, sobre el interés nazi en los temas ocultos (
La Iglesia de la Cienciología no sólo es noticia por las informaciones que protagonizan algunos actores de Hollywood. Tampoco por las acusaciones y polémicas que se generan frecuentemente, algunas de las cuales publicamos en este blog. También aparece en otras informaciones de la vida cotidiana, y en el ámbito iberoamericano, como puede verse en dos ejemplos recientes, tomados de Colombia y de México.
Los medios de comunicación continúan publicando información sobre los mormones, en torno al candidato republicano a la presidencia de los EE.UU., Mitt Romney, que es miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IJSUD). Reproducimos a continuación uno de los últimos artículos publicados. Se trata del titulado “Los feligreses de Romney", escrito para El País por su corresponsal David Alandete.