Amma, o las acusaciones tras una fachada espiritual
En el artículo anterior quedó algo claro qué piensa de sí misma la gurú oriental conocida como Amma, ya que habla en categorías de divinidad. En algún sitio he leído que “no convierte a nadie, no profesa ninguna religión y las defiende todas como ríos que conducen al mar de lo divino”. Como hemos visto, nada de eso. Esa supuesta tolerancia de todas las religiones encubre un sincretismo en el que lo único importante, al final, es la espiritualidad subyacente a las más variopintas creencias y confesiones religiosas, la Divinidad que es adorada en el fondo por todos y que –casualidades de la vida– se encarna en esta india de 59 años. Se trata de un culto muy centrado en la personalidad de la gurú, que es una diosa, y para un cristiano como yo esto se denomina “idolatría”.
Algunos pueden responder con una cierta defensa diciendo que, lo que se dice hacer daño, la mujer no hace daño a nadie. Ni siquiera cobra por dar abrazos. Y no sólo eso, sino que, como se encarga de difundir el entramado de organizaciones y asociaciones a su servicio, con el dinero recogido en sus giras mundiales financia diversos proyectos de educación, atención a los necesitados y desarrollo en la India. ¿Qué tiene de malo? ¡Es simple filantropía y ayuda a los pobres!
Frente a este argumento, en primer lugar, hay que aclarar que hablamos de dos planos distintos: en cuanto al contenido de lo que predica, estamos en un plano; si hablamos de sus obras, se trata de otro nivel. Que haga el bien no significa que su doctrina y sus prácticas espirituales dejen de llevar a los hombres a la idolatría. En segundo lugar, vamos a ver algo de lo que se sabe de esta señora y de todo lo que tiene alrededor, para descubrir el verdadero alcance de sus “buenas obras”. Porque no siempre es oro lo que reluce.

Ante la situación de confusión creada en torno al grupo con sede en la “Casa de Redención”, el Obispado de Salto (Uruguay) ha emitido un comunicado firmado por el vicario general, Fernando Pigurina. En él se alerta a los fieles acerca de un movimiento que afirma tener un “carácter filosófico, religioso y ecuménico y al mismo tiempo no seguir ninguna Religión”.
Dado que, en muchas ocasiones se les ha visto comulgar en algunas Misas, se previene a los sacerdotes y religiosos y ministros de la Eucaristía, para que no sean admitidos a la comunión sacramental. Finalmente, en el comunicado se exhorta a profundizar en la propia fe tal como es explicado en el Catecismo de la Iglesia Católica, de una forma especial en este Año de la Fe.
Con presencia en 165 países, la Iglesia de la Cienciología, fundada hace más de 60 años por el estadunidense Ronald L. Hubbard, volvió a solicitar hace unas semanas el reconocimiento de la Secretaría de Gobernación de México como organización religiosa, petición que le fue denegada en 1999. Sobre esta agrupación recaen infinidad de señalamientos en varias partes del mundo por delitos tan diversos como trata de personas, extorsión y hasta homicidio. Así comienza el reciente artículo que firma Juan Pablo Proal en el medio mexicano Proceso.
Esta semana ha estado en la localidad barcelonesa de Granollers una señora conocida como Amma o Ammachi, y que es famosa en el mundo entero por pasarse la vida dando abrazos a todo el que se acerca a ella. Hasta la han llamado “la santa de los abrazos”. ¿Quién es esta mujer, y a qué se dedica? Su nombre completo –tal como se hace llamar ahora– es Sri Mata Amritanandamayi, y lleva 25 años haciendo giras por el mundo. O, como dicen sus biografías oficiales, “a lo largo de treinta años de servicio infatigable, Amma ha aconsejado y consolado a personas de todas las procedencias geográficas, culturales o sociales”.
El programa “Últimas preguntas", producido por Televisión Española (TVE) y emitido por La 2 ha dedicado su entrega de ayer, domingo 4 de noviembre, al fenómeno de las sectas y la nueva religiosidad. Y lo ha hecho entrevistando al sacerdote Luis Santamaría del Río, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), con ocasión de la reciente publicación de su libro