¿Estaríamos mejor sin la Ascensión?

Estando aún en la octava de Pentecostés me parece buena idea acercar un libro interesantísimo de un sacerdote de los que marcan época. Monseñor Fulton Sheen fue un obispo famosísimo por un programa televisado de audiencia abundante en el que mostraba la doctrina católica y que ayudó a convertir a tanta gente. Un hombre de gran corazón y caritativo como pocos. Escribió 96 libros. Traigo una idea contenida en uno de ellos. Se trata de algo sobre el Espíritu Santo, tan poco conocido por muchos de nosotros.




Las antiguamente denominadas provincias Vascongadas han surtido de sacerdotes todas las órdenes religiosas que se precian de ser glorias de la Iglesia. En los agustinos está Andrés de Urdaneta, entre los dominicos San Valentín de Berriotxoa (obispo mártir), morirá mártir entre afganos fray Pascual de Vitoria, fraile franciscano y qué decir de los jesuítas.





