Confesiones de un friki integrista
Ayer me hicieron notar que algunos de mis artículos en este blog se habían comentado en un . Como siempre es interesante ver no sólo las reacciones que tienen los comentaristas que escriben aquí, sino también los que pueden hacer referencias en otras páginas, me decidí a echar un vistazo a los comentarios.
Al principio no entendía bien lo que se decía, porque se hablaba de un tal “friki integrista” a quien yo no conocía, por lo que me resultaba difícil seguir el hilo de la argumentación. Después, leyendo con más cuidado, descubrí que el friki integrista era yo.

Como ya habrán supuesto los lectores, el título de este artículo hace referencia a la conocida novela de José María Gironella, “Un millón de muertos”. En ella, Gironella escribe sobre la última guerra civil española y da la mencionada cifra de víctimas mortales del conflicto, que se ha convertido en un número mítico. Esta cifra, según creen los historiadores, es muy exagerada y el número real de caídos en la guerra, de ambos bandos y tanto civiles como militares, debió acercarse más a los doscientos cincuenta mil.
Hoy que es San Bernardo, me he acordado del magnífico himno Iesu, dulcis memoria, que se le atribuye. Es, sin duda, una obra maestra de la Iglesia medieval, que todo cristiano debería conocer.
San Juan Crisóstomo (que, en griego, quiere decir boca de oro) nació en el s. IV en Antioquía y fue hijo de otra santa, Antusa (Atención a las madres: este ha sido el caso de muchos santos, como San Agustín o San Bernardo, que ya desde los brazos de su madre fueron aprendiendo el amor de Dios y la imitación de Cristo).
Navegando por la red, he descubierto con sorpresa que uno de los artículos que he publicado en este blog, “” había sido recogido por una página web.









