Permítame que discrepe, señor obispo
Varios medios nos adelantan hoy la carta pastoral del obispo de Solsona para mañana domingo. Completamente de acuerdo con la constatación que hace monseñor Francesc Conesa, cuando habla de un "demoledor” y “generalizado” descenso de la práctica religiosa en España y en Europa. Eso lo ve cualquiera.
También estoy de acuerdo con él en que una de las causas de esa desafección hacia la Iglesia puede deberse a que quizás quizás hemos presentado una falsa imagen de Dios, lo que ha provocado su rechazo.
Estos días estoy comentando en mi perfil personal de Facebook la constitución Gaudium et spes del Vaticano II. Precisamente este pasado jueves leíamos y comentábamos los números 19, 20 y 21 que hablan del ateísmo. Y, efectivamente, entre otras causas, porque son muchas -relativismo, exaltación del hombre, cómodo agnosticismo, incapacidad de vivir con rectitud…- dice que los creyentes tenemos nuestra parte de culpa cuando descuidamos la educación religiosa, exponemos la doctrina de forma inadecuada o vivimos con defectos nuestra propia vida religiosa, moral y social.

Fui religioso agustino, lo saben. Dejé la orden porque desde mi ordenación prebiteral estuve destinado en parroquias de agustinos, y poco a poco me fui incorporando a la vida diocesana como arcipreste y miembro del consejo presbiteral y del consejo pastoral diocesano. Me sentí tan bien en la diócesis que pedí incorporarme a ella.
Ayer, solemnidad de la Ascensión, ya ven por dónde se me ocurrió hablar del cielo. Cosas mías.
Hace apenas unos días. Una carta de la vicaría general en la que se me comunica que tal persona, bautizada en una de mis parroquias, ha abandonado formalmente la Iglesia Católica. Se añade que, por supuesto, esta persona no tiene acceso a los sacramentos, exequias, ni puede ser padrino o madrina de bautismo. Tal y como marca el protocolo, he anotado el hecho en el margen de la partida de bautismo y acabo de enviar al arzobispado el aviso de que la nota ha quedado debidamente asentada.
Aunque nos diera un ataque de nervios.