Don José Cobo, nuevo arzobispo de Madrid
Y como es natural, mis lectores me piden opinión. Y como no tengo problema en hacerlo, pues se la doy, destacando algunas cosas que me parecen interesantes de D. José.
Quizá la primera, y no por llevar un orden, sino porque alguna tiene que ser, es que nos encontramos con una persona muy lista. Fíjense que no digo que sea inteligente, que no lo dudo, sino listo, que no siempre coincide. Inteligentes hemos conocido todos que para las cosas del día a día eran auténticas calamidades. Cobo es listo. Mucho. Por ahí vamos bien.
Sigo diciendo que se conoce a la perfección la archidiócesis, por tanto no va a necesitar tiempos para enterarse. Tarea que tiene hecha.
Es un hombre que sabe llegar a la gente, empatizar, escuchar.

Lo que está pasando estos días en la archidiócesis de Madrid es de pura traca. Parece que ha llegado la hora del cambio de arzobispo. El santo padre habría aceptado la renuncia del cardenal Osoro y nombrado a D. José Cobo como nuevo arzobispo. Ya ven que lo pongo en condicional porque, que uno sepa, el Bollettino de la Santa Sede no ha publicado nada.
Se nos van los días y los años en reuniones tan tediosas como inútiles pero que seguimos manteniendo porque no se nos ocurren otras cosas. La mayor parte de estas reuniones son un poner en común lo que hacemos, básicamente echarnos flores y contar nuestras respectivas ocurencias tan ocurrentes, y tal vez apuntar alguna sugerente posibilidad por supuesto desde el absolutísimo respeto a cada cual, sabiendo que, mientras no te signifiques por la liturgia tradicional, ancha es Castilla.





