Santidad y evangelización
Ya saben que cada jueves a las 20 h., y a través de mi cuenta personal de Facebook, ando explicando y comentando los documentos del concilio Vaticano II. Comenzamos por Sacrosanctum Concilium, porque había un gran interés por la liturgia, y ya fue todo seguido.
La siguiente constitución fue Lumen Gentium sobre la Iglesia. Cada día hemos ido leyendo y comentando algunos números. Pues bien, si hay algo que se repite constantemente es que la misión de la Iglesia es doble: hacia dentro, hacia los bautizados, la santidad, la gracia, la progresión en el camino de la fe hasta llegar un día al cielo, y hacia fuera, que todos los hombres se conviertan a Jesucristo y entren a formar parte de la Iglesia.

Con un pequeño lío, porque san José toda la vida el 19 de marzo, pero litúrgicamente lo celebramos este año hoy día 20, por la cosa de la cuaresma.
Muy grata jornada. Comenzamos con una meditación que dirigió un servidor, seguimos con adoración al Santísimo y confesiones, santa misa, comida compartida y rosario para fin de fiesta.
Más de cinco años en estos pueblos y quizá ahora es cuando más me vienen a la cabeza historias, comentarios, charlas de aquellos primeros momentos.
La codorniz fue una revista española de humor que se publicó en España desde 1941 a 1978. Su lema era «la revista más audaz para el lector más inteligente». Así era. Había que leer no digo entre líneas, sino entre las entre líneas. Hoy, que hemos perdido el sentido del humor o, peor aún, nos pensamos que el sentido del humor son dos memes oportunistas, un repetir chistes más viejos que Ramón Tamames, y dos palmetadas en la espalda al grito de “qué bien te veo tía, o tío o tíe", La codorniz no tendría futuro.





