Más caridad y menos mandamientos
Llevamos una semanita entretenida al menos por tierras de esta bendita España, tierra de María que decía san Juan Pablo II. En pocos días la pseudo boda gay de Madrid, el caso sacristía de La Vendée y la movida en una parroquia madrileña a cuento de la señora Ana Pastor como predicadora de una de las charlas cuaresmales.
Una lectora de este blog me comentaba la sorpresa que se llevó al acudir a misa en una ocasión a esa parroquia y encontrarse con un muy visible cartel con la frase: “más caridad y menos mandamientos". No me extraña. Si esta buena Rafaela, una Rafaela cualquiera, hoy se diera una vuelta por las páginas digitales más progresistas de información religiosa, encontraría cosas parecidas: “más evangelio y menos derecho canónico” o “mucha religión y poco evangelio".
Observen el asunto con serenidad, porque resulta que toda esa gente que lleva media vida con el mantra de “no juzgar” ahora resulta que se convierten en jueces no solo de las intenciones de personas concretas, que lo son, sino jueces de la historia de la Iglesia y hasta de todo el Antiguo Testamento desde Moisés.

Si es que los datos son los que son, y parece que hay obispos brasileños muy preocupados por el hecho de que los medios digitales católicos tradicionales arrasen en las redes. Es lo que hay y los datos son los que son.
Últimamente uno se da cuenta de que cada vez son más los católicos que están dejando de sufrir en silencio y no se callan ni debajo del agua. Nuestros fieles, siempre tan comedidos, tan respetuosos con lo que decían sus sacerdotes, tan confiados en que todo iba por buen camino, se empiezan a echar al monte y cuando algo no les cuadra simplemente se ponen en jarras, como una Rafaela cualquiera, y cantan las verdades del barquero a cura común, párroco de campanillas, vicario episcopal y de ahí hasta donde haga falta.
Cuando algo imposible se presenta como imposible pero con un resquicio de posible en determinadas circunstancas, lo que en la práctica ocurre es que se entiende que ya tiene carta de naturaleza lo hasta ahora vetado.