De D. Amancio, Cáritas y gente que se cabrea
El dato objetivo es este: la fundación Amancio Ortega dona veinte millones de euros a Cáritas. Punto. Y agradecidos.
Pues nada. Fue saltar la noticia y un montón de gente a la yugular de D. Amancio acusándole absolutamente de todo, con unos argumentos tan trasnochados como volver a la señora de misa de doce que luego explota a la criada, y que ya se esgrimía en los viejísimos tiempos de la segunda república. Nada nuevo bajo el sol.
Siempre hay quien me pregunta qué me parece. Pues nada, ahí que te va.

Tuve la oportunidad ayer de charlar un rato con un diácono madrileño que en pocos meses será ordenado sacerdote si Dios quiere. Conversación de un cura veterano con alguien que está comenzando a descubrir el mundo de la parroquia.
Hoy todo el mundo es solidario. Pregunten a cualquier famoso, famosete o famosillo y verán cómo su preocupación principal pasa por la paz, la solidaridad y los niños hambrientos. No hay personaje que no haya salido una vez en la tele que no afirme eso tan bonito de la justicia, el compartir y el darse a los demás. Y si de paso puede, sacude dos bofetadas a la iglesia porque hay que ver cómo viven los curas mientras tanta gente se muere de hambre, y sacude al gobierno por su falta de sensibilidad social cuando en España hay tantísimas personas que lo pasan mal.
Cada semana envío un correo a los feligreses de la parroquia con noticias, novedades, avisos, reflexiones… y que llega a cerca de quinientas direcciones de correo electrónico.