La señora Rafaela se confiesa
Confesiones cuaresmales en el pueblo. Poca gente, pero siempre acude un grupito que aprovecha para acercarse al sacramento. Entre otros penitentes, la señora Rafaela, que se las tendrá con el párroco, pero el sacramento es el sacramento y una cosa es que le ponga las cosas claras y otra muy diferente que no sepa que en la confesión el sacerdote es Cristo, por más que en este caso vaya con camisa de cuadros y tengan sus discrepancias en algunos asuntos. Cosas de la señorita María Teresa, maestra de pueblo, pero que supo educar a las niñas con sólidos fundamentos.
A la salida, Jesusa: ¿Pero vosotras sois de las que todavía vais a contarle al cura vuestras cosas? Anda y qué le importaré a él lo que yo haga, si luego los curas son los peores. Yo ya me confieso con Dios. Hay que ser modernos.

Así como suena. Frase literal que me soltó una persona hace un par de días: “me da igual lo que haga la iglesia o cómo se financie. Que exista, aún financiándose, me ofende”.
Mucha gente me pregunta por la capilla de adoración perpetua que queremos abrir en la parroquia. Después de que el pasado mes de noviembre
Esto va por rachas. ¿Se acuerdan de las movidas del 0,7? Hubo un momento, allá por mediados de los noventa, que si no llevabas una chapita del 0,7 o no participabas en algo de eso eras poco menos que un marciano.
La izquierda en general, y la izquierda española en particular, tienen sobrada y reconocida experiencia en la fabricación de cortinas de humo. Lo llevan haciendo decenios y con un excelente resultado. En cuanto hay un problema grave que les pueda salpicar en la frente, rápido buscan chivo expiatorio o situación engañosa para conseguir que la gente mire en otra dirección y quedar libres de toda responsabilidad.





