Ante la crisis: o sacas un comunicado o no eres nadie
La cosa va un poco por modas. Mediados de los 90, si no hacías una oración, encuentro, comunicado, chapa, camiseta, pulsera o lazo por el 0,7, no eras nada. Más tarde el centro de la cuestión fue la condonación de la deuda externa ¿recuerdan? Más de lo mismo. No había grupo parroquial, movimiento, asociación, comunidad o colectivo que no pidiera contundentemente esa condonación. Tocaba.
Ahora es el momento del no a los desahucios. No hay grupúsculo, por más extrafronterizo que sea, por minúsculo, desconocido o en la sombra, que se resigne a no sacar un comunicado sobre el asunto. En las últimas semanas habremos visto tropecientos. To quisqui metido en el ajo.

Seguro que alguno de mis amables lectores se habrá preguntado más de una vez con qué criterio se ponen los horarios de misas en las distintas iglesias y parroquias. La sensación de que hay misas en abundancia en determinadas horas, mientras en otras es prácticamente imposible encontrar una iglesia abierta.
El otro día surgía la discusión con dos amigos sobre derechos de personas que conviven. La problemática estaba en que por una parte se veía la necesidad de reconocerles algunas cosas, pero por otra surgía el miedo de que ese reconocimiento de derechos acabara pasando por un aceptar el matrimonio entre personas del mismo sexo o cosa semejante.