El buen colaborador parroquial. Algunas características
En todas las parroquias contamos, gracias sean dadas al Altísimo, con un buen número de personas que dan su tiempo, su dinero y su vida entera a la comunidad. Como pueden imaginarse, he tenido de todo, y en su inmensa mayoría no digo bueno, sino óptimo. Algunos, fíjense en ellos, llevan años y años con tareas de responsabilidad en sus parroquias. Cambian los sacerdotes, y ahí siguen. Siempre queridos y valorados. Por algo será.
Fijándome en ellos, hoy se me ha ocurrido apuntarles algunas de las más valiosas características del buen colaborador parroquial.

Hay un párrafo en Amoris laetitia que es la madre de todos los textos. Nos vamos, cómo no, al capítulo VIII para leer, una vez más, lo siguiente: “ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal, privados de la gracia santificante. Los límites no tienen que ver solamente con un eventual desconocimiento de la norma. Un sujeto, aun conociendo bien la norma, puede tener una gran dificultad para comprender «los valores inherentes a la norma» o puede estar en condiciones concretas que no le permiten obrar de manera diferente y tomar otras decisiones sin una nueva culpa”.
Cuentan de un sabio que un día… Pues eso nos pasa a los católicos españoles. Ya ven cómo nos van las cosas. El otro día lo contaba en un post que lleva un buen número de visitas y un abundantísimo puñado de comentarios. Los datos son los que son.
Los quintos, y subiendo.
No acabo de explicarme la aversión que en los colectivos eclesiales más progresistas produce el gesto de arrodillarse en la liturgia. Me dicen que en alguna ocasión un discípulo del siempre admirado Higinio Fernández (hay quien sostiene que el propio Higinio en persona) explicó en un retiro ofrecido a las reverendas gundisalvas, y al que acudieron también los padres misericordinos, que eso de arrodillarse era propio de esclavos, y que como los bautizados somos hijos, pues que se arrodillen los otros.





