Monseñor Novell: huelga sí, pero a la japonesa
No me negaran que monseñor Novell, actual obispo de Solsona, es, cuando menos, peculiar. Hace unas semanas pudimos ver a monseñor votando en el ilegal referéndum del 1 de octubre. Quizá pudieron pensar que había llegado al tope de sus insensateces. Je. Pero qué ingenuos.
Hace un par de días lo hemos descubierto sumándose a la huelga o lo que sea a favor de la independencia, en contra del 155, a favor de la república catalana o en contra de lo que sea menester. Parece que la adhesión a la huelga consistió en el cierre de las oficinas del obispado y del museo diocesano, al menos oficialmente. Y digo esto, porque uno no descarta que llevara consigo cosas como supresión de misas, cierre de parroquias o clausura de confesionarios, aunque en esto parece que la huelga es permanente.

Los comerciantes saben muy bien la diferencia. Lo suyo es vender, como sea, y para eso tienen sus ventas normales, días de rebajas para sacar lo que no acaban de quitarse de en medio, y saldos, que es ver como deshacerse de las últimas existencias como sea y al precio que sea.
Es que somos así. Creo que ha sido recibir el nombramiento para las parroquias de mis tres pueblos y lo rural, que uno tenía adormecido, se ha abierto paso con una fuerza incontestable.
Es que si no, ¿para qué leches queremos acudir a la parroquia?
Este próximo domingo, día 5 de noviembre en la misa de las 13 h., me despediré de la parroquia de la Beata María Ana Mogas.





