Señá Ayuso: anda y que te ondulen con la permanen. Con postdata sobre el Valle
Estoy exactamente hasta el bonete del COVID-19. Mejor dicho, estoy hasta el gorro de la gestión del bicho, de que pretendan tomarnos por tontos, de ser realmente memos y de estar felices de que nos tomen y aceptarlo.
En Madrid no están las cosas bien. Ni en Madrid, ni en Cataluña, Baleares, Galicia o Melilla. De acuerdo. Hay que hacer algo. Vale. Tomar medidas. Se supone. Vaya por delante que en mis pueblos bien, gracias. No tenemos casos y si ha habido alguna cosilla lo tenemos más que superado. Pero en otras zonas de Madrid sí han decidido medidas excepcionales para los próximos días. Y aquí comienzan los problemas.

Hay palabras que me hacen saltar como un resorte. Una de ellas es esa manía de que TODOS somos culpables de todo. Si además me emplean el TODOS Y TODAS culpables, directamente me disparo y no en buena dirección. Pero es lo que se lleva.
Estoy en la víspera de la fiesta de la Virgen del Buen Suceso, patrona de Braojos de la Sierra. Este año sin fiestas patronales e incluso sin poder venerar a la madre de Dios con esas formas y esos modos tradicionales heredados de nuestros mayores.





