Efectivamente no nos lee nadie o cuando los datos son tercos

Hace unos días, un buen amigo me comentaba que gente de su entorno, al decirles que solía leer Infocatólica, prácticamente se echaban las manos a la cabeza escandalizados de que accediera a una página tan conservadora. Mi experiencia con algunas personas, incluidos clérigos, es que me dicen que no me merece la pena colaborar con Infocatólica, porque, total, además de ser una página no conservadora, sino ultraconservadora, no la lee nadie.
Este pasado sábado Juanjo Romero, director de este portal, escribía un sustancioso post dándonos datos de los más conocidos portales de la información religiosa en España. Vaya por Dios. Ocho páginas analizadas y resulta que somos los segundos. Para no leernos nadie, no está la cosa nada mal. En diciembre llegamos a casi un millón de sesiones, cerquita del algo más del millón cien mil de Religión en Libertad, campeona indiscutible.

Es que esto es un jolgorio y no precisamente místico. Un total desmadre que va a más por momentos. Cualquier cosa en esta Iglesia nuestra es posible. No pasa nada. Nunca pasa nada.
A ver, si la cosa es muy sencilla. Tan sencilla como que alguien nos diga si lo del sexto mandamiento es como siempre o si últimamente se ha concedido una dispensa general de facto.
Se despereza la mañana. Los primeros rayos de sol te hablan de vida que siempre vence y de la luz y el calor que te han sido dados. Agradece desde la profundidad de tu ser tantos dones que se te ofrecen para que abras tu corazón a la munificencia del Altísimo.





