La excusa del discernimiento
Definición de la palabra “Discernimiento” según el diccionario de la Real Academia de la Lengua:
Acción y efecto de discernir. clarividencia, lucidez, juicio, perspicacia, raciocinio, sensatez.
Ayuda idónea para el discernimiento en el ámbito moral y espiritual:
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra".
(2 Ti 3,16-17)
¿Qué dice la Escritura sobre los divorciados vueltos a casar? Usemos las palabras de Cristo:
“Si uno repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera.Y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio".
(Mc 10,11-12)
¿Qué dice la Escritura sobre los que se acuestan con personas del mismo sexo?
“…sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por otras contrarias a la naturaleza;
de igual modo los hombres, abandonando las relaciones naturales con la mujer, se abrasaron en sus deseos, unos de otros, cometiendo la infamia de las relaciones de hombres con hombres y recibiendo en sí mismos el pago merecido por su extravío".
(Rom 1,26-27)
¿Qué dice la Escritura sobre los adúlteros?
“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios".
(1ª Cor 6,9-10)
¿Qué dice la Escritura sobre los que comulgan en grave pecado?
“De modo que quien coma del pan y beba del cáliz del Señor indignamente, es reo del cuerpo y de la sangre del Señor".
(1 Cor 11,27)
¿Qué dice la Escritura sobre los que practican el pecado?
Todo el que permanece en él no peca. Todo el que peca no lo ha visto ni conocido. Hijos míos, que nadie os engañe. Quien obra la justicia es justo, como él es justo. Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo. Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios.
( 1 Jn 3,6-9)
¿Qué dice la Escritura sobre lo que hay que hacer en caso de haber pecado (que no es lo mismo que vivir en pecado)?
Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia.
(1 Jn 1,9)
Podría seguir citanto versículos y más versículos. Habrá quien me diga que eso es lo que hacen los protestantes evangélicos, y que nosotros los católicos tenemos además la Tradición y el Magisterio de la Iglesia. Bien, lo cierto es que la Tradición enseña exactamente lo mismo que la Biblia. A saber, la fornicación, el adulterio, la sodomía y el lesbianismo son pecados mortales incompatibles con la salvación. También enseña que solo mediante la confesión se puede obtener el perdón. Es evidente que la confesión debe ir acompañada de arrepentimiento y propósito de enmienda, porque aunque al cura se le puede engañar, a Dios no.
Y en cuanto al Magisterio, el asunto ha estado más o menos claro hasta que llegó el actual Papa, al que desde hace poco acompaña su compatriota al frente del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Ambos usan el discernimiento como comodín para ir exactamente en contra de la Escritura y la Tradición. Donde ambas dicen que adúlteros, sodomitas, etc, no pueden comulgar, ellos dicen que si el discernimiento dice que sí, entonces sí pueden. Incluso pueden llegar a recibir la bendición de un sacerdote.
En otras palabras, mientras que Cristo se manifestó para deshacer las obras del diablo, otros se dedican a rehacer esas mismas obras. Y lo hacen desde el Magisterio. Se me dirá que en realidad eso no es Magisterio, porque no se puede enseñar una cosa y la contraria. Pero señores, eso no me lo digan a mí. Díganselo a los obispos y sacerdotes que callan y que incluso aplican ese Magisterio. Se me dirá que hay sacerdotes y obispos que no callan y no ceden. Pero señores, eso ya ocurre en el protestantismo, donde unos interpretan una cosa y otros la contraria. Y además, resulta que en el catolicismo lo de ser Papa y ser Prefecto de Doctrina para la fe no es cualquier cosa.
Desde el Apolo 13 dijeron: “Houston, tenemos un problema". Hoy toca decir desde la fe católica: “Señor, tenemos un problema". Y muy serio. No pone en peligro la vida de tres astronautas sino el alma de millones de seres humanos.
Luis Fernando Pérez Bustamante
29 comentarios
"Se me dirá que en realidad eso no es Magisterio, porque no se puede enseñar una cosa y la contraria."
Como en una charla a la que su seguro servidor asistió; preguntaron al ponente por estas cosillas vaticanistas del vicariado y respondió que "no os preocupéis, que la doctrina no ha sido cambiada", como tratando de decirnos que como el Catecismo no ha cambiado, nada ha cambiado. (*) Valiente imb*cil ! Están cambiando el "facto" y no el "iure", pero es que la "ley" impresa poco importa. ¿ Acaso importó en el CVII para que se le diese la vuelta a mucha doctrina aplicada que en los "papeles" no pusiera nada de aquello que se hizo ? ¿ No dice la ley de la iglesia que la comunion en la boca y de rodillas o que la misa ad-orientem ? ¿ De qué sirve que esté escrito ?
En la ICAR hay mucha ignorancia de aquellos que deberían preocuparse en formarse y tener una visión más real y menos POSITIVISTA
(*) Recuerdo a una anciana, pobrecilla ignorante, a la que su hijo se lo estaba sacando todo, propiedades incluidas. Recuerdo haberle oido decir a la anciana: "No pasa nada, las escrituras las tengo yo", ignorante de que la que vale es la ultima escritura y esas ella misma ya las había estampado con su firma un día que su hijo se la llevó al banco a firmar unos papeles
Si nos olvidamos que estamos hechos a Su imagen y semejanza no tenemos Fe.
En el centro debemos mirar a la Castidad.
Catecismo
La Tradición de la Iglesia ha entendido el sexto mandamiento como referido a la globalidad de la sexualidad humana.
II. La vocación a la castidad
2337 La castidad significa la integración lograda de la sexualidad en la persona, y por ello en la unidad interior del hombre en su ser corporal y espiritual. La sexualidad, en la que se expresa la pertenencia del hombre al mundo corporal y biológico, se hace personal y verdaderamente humana cuando está integrada en la relación de persona a persona, en el don mutuo total y temporalmente ilimitado del hombre y de la mujer.
La virtud de la castidad, por tanto, entraña la integridad de la persona y la totalidad del don.
2341 La virtud de la castidad forma parte de la virtud cardinal de la templanza, que tiende a impregnar de racionalidad las pasiones y los apetitos de la sensibilidad humana.
2345 La castidad es una virtud moral. Es también un don de Dios, una gracia, un fruto del trabajo espiritual (cf Ga 5, 22). El Espíritu Santo concede, al que ha sido regenerado por el agua del bautismo, imitar la pureza de Cristo (cf 1 Jn 3, 3)
Un ejemplo claro lo tenemos en la práctica de la usura. En el Denzinger, se expresa bien claro y durante varios siglos que el cobro de intereses, aunque sean mínimos, por el préstamo de un capital no es lícito.
El iure no cambió, pero a partir del S.XVIII la presión sobre este asunto fue cada vez mayor, hasta que en el S.XIX, en las últimas menciones sobre el tema, las respuestas fueron prácticamente monosilábicas, aunque las preguntas efectuadas revelaban una práctica y dudas morales crecientes. En el S.XX, el pecado concreto de la obtención de un lucro a partir de un préstamo ya ni se menciona.
Hemos pasado de que los prestamistas "en toda su vida sean tenidos por infames", a ser una actividad de prestigio. Eso de facto, de iure, hasta la fecha, y que yo sepa, la Iglesia jamás ha dicho que la obtención de un lucro a partir de un préstamo haya dejado de ser pecado grave. Es decir, nadie ha enseñado como conciliar la doctrina del Denzinger con la obtención de beneficios de "inversiones" que hoy en día se hacen de forma masiva.
Perdón únicamente quería mencionar La vocación a la castidad -CATIC-
Lo demás "excede" pero...
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LF:
Está bien. No hay problema. Es solo una recomendación porque a los lectores no les gusta tener que hacer mucho scroll. Ya lo edité.
Denuncia de la palabreja "Discernimiento", piedra filosofal con que los modernistas tornan cualquier doctrina en lo que les plazca.
Saludos cordiales.
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LF:
Ya, ya. Si nosostros sabemos lo que es y lo que no es. Pero la inmensa mayoría de los fieles no. Y entonces, lo que "no es" pasa a ser. No de iure, sí de facto.
- Yo discierno
- Tú eres rígido
- Él es cismático
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LF
😄😄😄
Néstor tiene razón.
Consultado Monseñor Casalotodo sostiene que hay que agregar "percibimiento" me percibo y miento...
Cómo la ves...
El hombre es criado para alabar, para hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor, y mediante esto, salvar su ánima; y las otras cosas sobre la faz de la tierra son criadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecución del fin para que es criado. De donde se sigue, que el hombre tanto ha de usar de ellas, cuanto le ayudan para su fin y tanto debe quitarse de ellas, cuanto para ello le impiden (1977: 23).
2. En el discernimiento ignaciano hay un dato revelado que no puede ser puesto en duda: la existencia de Dios y, contemplado por nosotros, como Él opera personalmente y en el mundo.
3. No podemos dudar en ningún momento de la Providencia divina, ni de que Ella escuche al hombre. Por eso, San Ignacio insta a pedir, y posteriormente, a agradecer por las gracias recibidas.
4. San Ignacio nos explica el modelo para discernir la Voluntad de Dios: contemplar la vida de Cristo a través de la lectura del Evangelio. Pues, esas contemplaciones son el material con los que los ejercitantes tendrán que ejercitarse.
5. La imagen alegórica es la bandera de Cristo o la de Lucifer.
6. A partir de la contemplación del Evangelio, el ejercitante debe reconocer si su entendimiento y su voluntad están bajo la bandera de Cristo o si bajo la de Lucifer.
7. Si nuestro entendimiento y voluntad están bajo la bandera de Lucifer, es porque nuestra moral situacional y provisional es en el obrar mal. San Ignacio impera a orar y a seguir contemplando la obra de Dios en el mundo y la promesa de resurrección, a partir del amor que le tiene a su criatura. Éticamente, el ejercitante espiritual no puede ni debe tener una “moral situacional y provisional” a la manera cartesiana, porque el Evangelio y la contemplación de la vida de Cristo, al ser Él el Hijo de Dios, resulta infalible; Él es el modelo de santidad, y todo actuar humano debe estar guiado de acuerdo a como Él actuaría, por algo Él es el Verbo de Dios encarnado.
Loyola, I. (1977). Ejercicios Espirituales. Madrid: B.A.C.
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LF
Pues, sin ir más lejos, Ordinatio sacerdotalis no tiene ni un gramo de especulación.
En todo caso, no es ese el tema del post.
Leyéndoles se aprende mucho. Por lo menos yo, de la generación hdfnp, hija de familia no practicante. La falta de práctica sacramental, de formar parte de una parroquia, así como la falta de formación y de predicación que sufrimos, ha hecho un daño enorme. Igual que están los analfabetos digitales, pej, pues está una especie de analfabetismo católico/religioso que muchos padecemos. Dios me regaló igualmente el don de la Fe. Y después movió que me buscara la vida para acceder a eso que se nos negó. Gracias, Señor.
Discernir para una vocación. Para un estudio. Para una profesión... No para vidas/situaciones de pecado. El pecado ya no escandaliza. Y eso es en sí mismo un escándalo. Las ofensas a Dios no escandalizan. Para hacérnoslo mirar. De todos modos el huracán poscristiano (de las últimas décadas/incluso siglos) está siendo tremendo, y sin ánimo de justificar nada, no es fácil torear este toro. Dios corregirá los errores actuales de su Iglesia, como ha hecho siempre. Dios nos guíe. Nuestro norte, el Cielo. La Gloria de Dios y la Salvación de las almas.
Por otra parte, nunca me ha cuadrado la tendencia de cierto tradicionalismo de "condenar" a quienes citan las Escrituras. Que por culpa de Lutero y compañía hubiera que tener reservas no justifica la actitud actual (cualquiera puede leer la Biblia, se quiera o no, mejor que se lea bien).
En todo caso el conocimiento de las Escrituras aporta discernimiento y altura de miras. De forma que si bien uno no es Profeta, como seguimos siendo un pueblo de dura cerviz que repite una y otra vez lo sucedido (especialmente en cuanto al pecado), basta ver lo que ocurrió antaño para "anunciar" lo que vendrá.
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LF:
Pues, si, como dice el apóstol Pablo, Cristo es el poder de Dios y la sabiduría de Dios, y el que no conoce las Escrituras no conoce el poder de Dios ni su sabiduría, de ahí se sigue que ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo.
San Jerónimo
Nuevamente le digo que cuente con mis oraciones.
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LF:
Busque por tierra, mar y aire a un buen abogado en derecho canónico matrimonial que le ayude a escribir un texto bien argumentado, en el que además advierta que si es necesario recurrirá a una instancia eclesial superior. Esa razón que le dieron es tan absurda que si se aplicara siempre no habría prácticamente ni una sola nulidad. Y estamos hablando de algo demasiado serio como para que un funcionario eclesial lo despache con un par de frases.
Lo que no puede ser es que según donde esté uno las nulidades las regalen como el que reparte caramelos o no se concedan cuando a ojos vista resulta evidente que no hubo sacramento. Por cierto, en el primer caso cabe recordar que a Dios no se le puede engañar con una sentencia que parte de un proceso manipulado.
Y esto tiene un nombre en la Iglesia Católica.
Estamos en manos de apóstatas, mucho peores que aquellos que condenaron a Jesucristo a muerte, pues ellos no lo conocían. Estos jerarcas sí lo conocen, supuestamente se consagraron a Él, pero ahora se burlan descaradamente de su Palabra y pisan la Cruz.
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