El arzobispo, los inmigrantes y la televisión de la CEE
Al arzobispo de Tánger, Mons. Santiago Agrelo, le causa gran disgusto el tratamiento informativo que 13TV está dando al conflicto causado en Ceuta por las avalanchas de inmigrantes africanos que quieren entrar en Europa a través de esa frontera española. Hace unos días 15 inmigrantes fallecieron ahogados al intentar llegar a nado a las costas ceutíes. Y se ha creado una gran polémica por el uso de balas de goma por parte de la Guardia Civil contra los que se acercaban de esa manera a territorio español.
Vaya por delante que es inadmisible que la forma de tratar a unos seres humanos que se acercan nadando a una playa sea a tiro limpio, por mucho que el tiro sea con balas de goma. En la necesaria actuación de la Guardia Civil para guardar nuestras fronteras debe darse un principio de proporcionalidad. No se pueden poner en peligro vidas humanas. De todas formas, todo parece indicar que los que se ahogaron no sabían nadar. Y como comprenderán ustedes, si uno se tira al mar sin saber nadar, la responsabilidad máxima de lo que ocurra es suya.
Por otra parte, la gran mayoría de los que critican lo que está ocurriendo casi nunca responden a una pregunta elemental: ¿Debe España abrir sus fronteras a todos los inmigrantes africanos que quieran pasar a nuestro país, sea para quedarse aquí o para ir al resto de Europa? Y no es una pregunta cualquiera. Ahora mismo hay 30.000 personas en Marruecos esperando la menor oportunidad para entrar en Ceuta y Melilla. ¿Qué se supone que debemos hacer con ellos? ¿dejarles entrar? ¿Cuántos miles más, por no decir millones, saldrían a toda velocidad camino de Marruecos para entrar en Europa por esa vía?

En 1492 España se unió a la lista de países que habían decidido expulsar de sus territorios a los judíos. Efectivamente, la medida fue precedida por otras similares en naciones como Inglaterra, Francia o Alemania, pero a diferencia de lo ocurrido en esas naciones, los Reyes Católicos no actuaron movidos por el ánimo de lucro y sí por cuestiones religiosas. Aparte del caso del niño supuestamente asesinado por judíos en una representación blasfema de la Pasión de Cristo -los historiadores dicen que fue un fraude-, lo que sí era cierto es que ciertos sectores del judaísmo en este país intentaban devolver a la fe talmúdica a algunos de los que se habían convertido previamente al catolicismo. Con esto no digo que estuviera justificada su expulsión. En mi opinión fue sumamente injusta y además una desgracia para España. Eso sí, en ningún otro país se dio una medida como la provisión de 18 de julio de 1492, propuesta por la Reina Isabel, que buscaba evitar y castigar los maltratos contra judíos que habían tenido lugar en algunas poblaciones. Desde luego, nada comparado con lo que un tal Martín Lutero, ex-monje agustino alemán, proponía en su obra “Acerca de los judíos y sus mentiras", de 1543:
Lo que ha ocurrido en el
Lo que








