(93) En el 80º cumpleaños de nuestro pater Iraburu
Tal vez el editor de infocatolica refunfuñe un poco por este post, pero me perdonará la “travesura", porque yo creo que es de justicia no sólo agradecer, sino también comunicar todo lo posible el gozo por los bienes recibidos; compartir la alegría, y también nuestro corazón, cuando rebosa.
Por eso no me he conformado con la felicitación privada, y quiero ofrecer a nuestro querido pater Iraburu, las oraciones y Misas de todos los que a través de este portal-familia, recibimos tantas gracias de su mano.
Creo que a todos ellos, algunos hermanos nuestros más lejanos, les gustará saber que hoy el padre Iraburu cumple 80 juveniles años, y así podrán rezar un poco más por él, que es rezar por todos sus hijos espirituales, los que nos sostenemos en su Fidelidad y bendita paternidad sacerdotal. Y dar gracias al Padre, que nos lo ha dado.
Como regalo, querido pater, dejo para leer meditando, esta preciosa composición de nuestro compatriota, al Amor de los Amores:





“La Iglesia ("la barquilla de Pedro “, que le dicen) ha tenido muchas tempestades y ha de tener todavía otra que está profetizada, en la cual las olas invadirán el bordo, y parecerá realmente que los pocos que están dentro “suenan”. Cristo parece haber conservado su costumbre juvenil de dormir en esos casos; y también su idiosincrasia de no amar la cobardía.” (Leonardo Castellani)
Alguna vez hemos suscripto la afirmación de que la imbecilidad es pecado, y esta vez volvemos a hacerlo, calurosamente. Una de las versiones etimológicas sugiere que imbécil proviene de im-bellum (no apto para el combate), término con el que los romanos señalaban al que no era capaz de formar parte de las Legiones Romanas, por sus características físicas o mentales. Y efectivamente, creemos que debe ser pecado, sobre todo si esa incapacidad de combatir pone en grave riesgo la integridad de otros puestos a su cuidado, como pueden ser los niños no nacidos.




