(134) "Lutero y su circunstancia" (conferencia de Bernardino Montejano*)
Procurando satisfacer el pedido de quienes por razones de distancia sobre todo, no han podido ni podrán asistir a las conferencias del Ciclo que organiza este año el Instituto de Filosofía Práctica (Infip) de Buenos Aires (referencias sobre el mismo en este post) “Lutero, ¿Santo?”, ofreceremos a nuestros lectores los videos correspondientes, esperando con ello alentar tan oportuna iniciativa, que aporta un significativo rayo de luz para muchos fieles de buena voluntad, que en estos días van siendo presa de la perplejidad, conforme nos aproximamos a algunas celebraciones tendientes a enaltecer a este singular personaje.
La presente conferencia considera ordenadamente los siguientes puntos, en base sobre todo a la cita de documentos (algunas de sus frases, por cierto, pueden servir para ir imprimiendo las “estampitas” del monje hereje…):
1) Lutero y sus antecedentes. 2) Lutero y el Papado. 3) Lutero y el Imperio. 4) Lutero y Enrique VIII. 5) Lutero y Erasmo. 6) Lutero y la Universidad.
Agradecemos asimismo el generoso trabajo de los integrantes de TLV1, gracias al cual podemos contar con la grabación de este curso.
Que la disfruten.
…………………………
* Bernardino Montejano es doctor en Ciencias Jurídicas, ex profesor titular de la UCA (Filosofía del Derecho) y de la Universidad del Salvador. Actualmente se desempeña como escribano. Ha sido también profesor titular de Filosofía del Derecho en la Universidad de BsAs.
Autor de varios libros, entre ellos: Curso de Derecho Natural; Aproximación al Principito; La Universidad, ayer, hoy y mañana.
Es uno de los cultores más notorios de la tradición del derecho natural clásico en el mundo hispánico. Son de destacar, entre muchos ensayos, sus monografías sobre el racionalismo jurídico y la relación entre nación y familia. Su carácter pedagógico sobresale con especial intensidad y claramente se ven reflejados en sus obras y estilo, la pasión por la verdad, la seguridad de doctrina y el esfuerzo por hacerla asequible y fructuosa. Sus escritos, fruto de su labor universitaria de los últimos años, constituyen un servicio para preservar a generaciones de juristas argentinos de la atmósfera asfixiante del positivismo. Es además presidente del Instituto de Filosofía Práctica desde el año 2005 y del Instituto de Filosofía del Colegio de Escribanos.
……………………………………………..
Infocatólica agradecerá vuestra generosa colaboración; le sugerimos cómo hacerlo.

Algunas veces nos hemos lamentado de que ciertas diócesis –al menos en Argentina- funcionen como feudos, pero hay que decir que en ocasiones, se convierten incluso en verdaderos bastiones de resistencia y combate, pero no del “buen combate” paulino -contra el mundo, demonio y carne-, como sería de esperar, sino a favor de estos enemigos del alma. Y los que militan en estas posiciones, tienen el “estilo” que revelaba Mons. Casaldáliga cuando -al lamentarse por la elección de Benedicto XVI-, le preguntaron qué haría, y él respondió: “Seguiremos luchando desde las sombras, desde abajo, hasta que lleguen tiempos más propicios”.
Pese a los muchos indicios de que las universidades llamadas católicas prácticamente han dejado de serlo, hay que reconocer que gracias a Dios, sigue habiendo católicos fieles que siguen bregando por dar testimonio en medio de la bruma heterodoxa.
Sin mí, nada podéis hacer (Jn.15, 5)
“…nada puede ser más útil y glorioso a los príncipes y reyes del mundo, que el dejar a la Iglesia católica regirse por sus leyes, y no permitir a nadie que se oponga a su libertad...»(Pío VII, Epístola Encíclica Diu satis)
En época de Santa Teresa, una señorita llamada María del Corro ingresó al Carmelo con ínfulas de santidad, pero a poco de entrar tuvo que ser despedida por la santa, porque tenía tanta madera de carmelita como una gallina la tiene de lazarillo. Pero como lo que no le faltaba era un orgullo siniestro, no pudo digerir lo que juzgó como injusticia, y con la ayuda de un clérigo acusó a Santa Teresa de todo lo acusable ante la Santa Inquisición. Consta de ello en un escrito de aquel año, en que el Tribunal de Sevilla solicita orientación sobre el proceso. Tras algunas investigaciones y comprobaciones, el 29 de Abril de 1576 se dictó sentencia absolutoria contra las infundadas acusaciones de la mal intencionada y frustrada novicia…