Belén Moya habla de 8 estaciones de luz, acogida a los padres que pierden un hijo en el seno materno

Belén Moya Gutiérrez. Nacida en Asturias 1963. Casada y madre. Cosme, su único hijo nació sin vida en octubre 2022. Durante 23 años fue directora para España y Portugal de empresas del sector de tecnología sanitaria. Tiene formación humanística, entre otras disciplinas es máster en counselling y esta especialidad en asertividad.
Desde el Adviento de 2023 coordina la pastoral 8 estaciones de luz en la primera parroquia que acogió esta iniciativa -Ntra. Sra. de Buen Suceso (Madrid)- y junto con Helena Acín acompañan a todas las parroquias y diócesis que deseen ponerla en marcha.
¿Cómo nace la iniciativa?
Es muy providencial que esta entrevista sea en el inicio de esta Cuaresma, donde el Papa León XIV en su mensaje para vivir este tiempo nos dice: “la escucha de la Palabra en la liturgia nos educa para una escucha más verdadera de la realidad”. Y esta iniciativa nació así, de una palabra recibida en la celebración litúrgica de la Fiesta del Carmen, con la Comunidad del Cordero en Madrid. Fue el 16 de julio del 2020, fiesta del Carmen (Monte Carmelo).
Helena, con quien coordino esta iniciativa, ese día acompañó a unos padres, Juan y a Cristina a enterrar a su hija María José que había fallecido en el seno materno con 9 semanas de gestación. El entierro fue en una sepultura familiar. Helena acudió después a la celebración litúrgica de esta fiesta y en pleno mes de julio, se cantó un himno de Navidad, que describía lo que acababa de vivir: se hablaba de como la Virgen María tomo al niño, lo envolvió en pañales y lo depositó en un pesebre…; hasta aquí todo resultaba familiar, pero el canto continuaba “y el niño quedo como sepultado, en un sepulcro virgen, su rostro irradiaba la divina ternura de padre y su paz”.




