Médico español pide con urgencia medios para poder salvar la vista de muchas personas sin recursos
Antonio Aguirre Vila-Coro. Médico desde hace 51 años, con dos hijas, licenciado en Barcelona, doctorado en Alcalá de Henares y especializado en Barcelona (oftalmología) y en Houston (oftalmología infantil). Ejercido en España, EE.UU, Inglaterra, Alemania, Suiza y Arabia Saudita. Profesor Universitario en Barcelona, Houston, Tennessee y Arabia Saudita. Autor de docenas de publicaciones científicas y de un libro sobre san Juan de la Cruz, disponible ahora ya sólo en inglés: Approaching the Canticle. Lleva efectuando campañas benéficas desde 1978.
¿Por qué, en su condición de médico oftalmólogo se dedica a atender desinteresadamente a personas en países de escasos recursos?
Los privilegios que te concede Dios a lo largo de la vida (cuna, educación, formación, puestos de trabajo…) te son dados con la expectativa de que hagas un uso responsable de ellos (cfr Mt 25.14). A lo largo de los años vas adquiriendo un cierto poder, cuyo ejercicio sólo es legítimo si se utiliza para servir. De ahí la enorme responsabilidad de los dirigentes de los Colegios Médicos y de la Organización Médica Colegial en la crisis médica actual. Por otro lado, lo que uno recoge en cada campaña en forma de satisfacción personal es muy superior a lo que uno deja en forma de ayuda concreta a personas necesitadas. Además uno tiene la oportunidad de asomarse a otras culturas y modos de vida, con un enriquecimiento personal maravilloso.
¿En cuantos países ha estado colaborando hasta ahora?
Hemos organizado campañas en la India, Benín, Togo, Ghana, Camerún, Belice, Nicaragua, Perú y Ecuador… que yo recuerde en este momento. Yo diría que la India es culturalmente más compleja que Europa. Tiene más de una docena de alfabetos, una veintena de lenguas y miles de dialectos. Sus diversas escuelas de filosofía son de gran antigüedad y riqueza, anteriores a las de la Grecia clásica y con poco que envidiarles. Allí se efectúa cirugía de ojos y de nariz antes que en Europa, con tratados de cirugía muy antiguos, como el Susruta Samhita. Sin embargo, tanto allí como en el mundo en general, el número de ciegos aumenta más rápido que el número de oftalmólogos.




