Un tweet del Vaticano que no entiendo

Me llega el mensaje que aquí reproduzco desde la Sala de Prensa de la Santa Sede (la que publica las noticias oficiales del Vaticano). Y por mucho que lo intento, no logro entenderlo.
No entiendo que se asuma acríticamente un neologismo, “Dorantes” (divorced remarried), que es conceptualmente engañoso y que sólo sirve para extender la confusión, al mezclar planos diferentes (matrimonio sacramental/matrimonio civil) y normalizar una situación irregular e injusta: se trata de casados sacramentalmente que han abandonado a su cónyuge, y se han divorciado y vuelto a casar civilmente, un vínculo que entre bautizados la Iglesia no reconoce.

No he escrito nada sobre el Sínodo de las Familias que se está desarrollando estos días en Roma. No creo que lo que pudiera escribir consiguiera tener el más mínimo impacto positivo en los asistentes al Sínodo, así que me estoy dedicando a rezar, que me parece una estrategia mucho más eficaz. No me evita unos sustos de muerte, pero al menos alimenta mi esperanza.
En su libro Histoire du Citoyen, Jean de Viguerie hace un repaso a los primeros pasos de la Revolución Francesa desde el punto de vista de la aparición de un nuevo tipo de hombre, a imagen y semejanza de la utopía roussoniana, que ha hecho “entrega absoluta de su persona a la generalidad”, como escribía Josep Saige en su Catéchisme du citoyen, aparecido en 1788.
Hace ya casi un año





