Conversando con mis amigos evangélicos sobre la eliminación del segundo mandamiento por la Iglesia Católica
Continuando con la serie de conversaciones entre amigos sobre temas de apologética, les comparto un nuevo diálogo ficticio en donde se analiza la acusación hecha a la Iglesia Católica sobre cambiar o mutilar los mandamientos, tomada de extractos del libro “Conversaciones con mis amigos evangélicos” (capítulo 2). En esta ocasión, los argumentos los he tomado de algunas Webs de apologética protestante. Los nombres de quien participan no son reales.
Marta: Hola José, yo y mi amigo Marcos queríamos hacerte una pregunta: ¿por qué La Iglesia Católica eliminó el segundo mandamiento?
José: ¿Cómo que la Iglesia eliminó el segundo mandamiento?
Marcos: Por supuesto, mira esta lista que he traído y que compara los mandamientos según la Biblia y los argumentos según la Iglesia Católica:

El sol soplaba alto y me sentía cansado. Solo el viento que soplaba sobre el morro del auto permitía todavía al jeep salir adelante, aunque la temperatura era infernal y el agua hervía en el radiador…Sabía que en la zona [el desierto] habían grandes bloques de granito que emergían de la arena: lugares de sombra buscadísimos para acampar y esperar la tarde para continuar el viaje.
Hace poco tiempo, reunido con mi esposa en mi encuentro mensual de Matrimonios con Cristo, escuchamos de parte de uno de nuestros compañeros de grupo la frase “Dios no castiga”. Unos meses atrás un lector me preguntaba si era cierto que Dios no castigaba porque había escuchado decirlo al conocido apologeta católico
Contando con el permiso del padre Javier Olivera, quien es sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado, y también dueño del excelente blog 











