(ACI Prensa/InfoCatólica) El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó la semana pasada que el Gobierno federal intenta siempre encontrar un «equilibrio» a la hora de afrontar la inmigración ilegal masiva que ha recibido el país.
Vance, que es católico, respondía así a una pregunta de la hermana Nancy Sylvester, de la congregación de las Hermanas Siervas del Inmaculado Corazón de María. El intercambio tuvo lugar durante un encuentro con ciudadanos emitido por la cadena CBS News el 17 de octubre.
La religiosa explicó al vicepresidente que algunas hermanas de su instituto ejercen su ministerio en la frontera sur del país y que están «constantemente viendo familias afectadas por nuestras políticas de inmigración», entre otras cosas por separaciones familiares que afectan a niños pequeños.
La pregunta de la religiosa
Dirigiéndose a Vance como a un hermano en la fe católica, la hermana Nancy le preguntó: «¿Cómo justificaría ante la gente de fe, especialmente ante quienes tratamos de seguir el Evangelio, que la conducta de los hombres y mujeres del ICE pueda justificarse constantemente en función del tipo de valores según los cuales queremos vivir?». El ICE es el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.
Tras decirle a la hermana Nancy que rezaría por ella, Vance respondió que el Gobierno está «intentando encontrar el equilibrio adecuado» en sus políticas de inmigración.
«Cuando tienes un país en el que aproximadamente 25 millones de inmigrantes ilegales han entrado en los últimos treinta años más o menos, muchos de ellos completamente sin control y sin verificación, estamos intentando encontrar un equilibrio entre cómo aplicamos la ley, pero también cómo lo hacemos de manera humana, y cómo no aplicamos tan poco la ley que acabemos dando poder de hecho a algunas de las peores personas del mundo», dijo.
«Un trabajo en curso»
El vicepresidente republicano se refirió a la cuestión como un «trabajo en curso», en el que intervienen millones de inmigrantes que se encuentran ilegalmente en el país y «cientos y cientos de miles de agentes de las fuerzas del orden».
Vance admitió que los agentes federales cometen errores y que en ocasiones «la fastidian de verdad», aunque señaló que el Gobierno «no siempre da publicidad» a los procedimientos disciplinarios que se abren en esos casos.
«Creemos que las personas tienen que ser juzgadas en un tribunal y mediante un proceso de investigación normal», afirmó.
El vicepresidente mencionó también los numerosos elementos criminales que acompañan a veces a la inmigración ilegal, entre ellos el narcotráfico a gran escala y la esclavitud sexual. «A pesar de lo que algunos dicen en la prensa, les prometo que nos despertamos cada día e intentamos equilibrar la aplicación de la ley con una aplicación humana de la ley», aseguró.
Una congregación fundada por una pionera
Las Hermanas Siervas del Inmaculado Corazón de María tienen su sede en Monroe, en el estado de Míchigan. Entre sus obras figuran hospitales, centros de enseñanza y residencias de cuidados de larga duración.
La congregación fue fundada por la madre Theresa Maxis Duchemin, la primera mujer negra nacida en Estados Unidos que llegó a ser religiosa.








