(kath.net/InfoCatólica) El pasado 12 de octubre se presentó en el Parlamento Europeo el llamado «The Hate Review», un informe elaborado por la organización Forbidden Colours, que según su propia descripción trabaja por los «derechos humanos de las personas LGBTQ+» y contra un supuesto movimiento «antiderechos» y «antidemocrático». El texto presenta noticias falsas como hechos y vierte afirmaciones que dañan la reputación de diversas organizaciones de defensa de la vida y de la familia. La asociación austriaca Jugend für das Leben (Juventud por la Vida) ha criticado con la máxima dureza esta forma de agitación mediática y política.
El informe, cuyo título completo es «The hate review – How the anti-gender-movement spread across Europe 2000-2025» (La revisión del odio: cómo se extendió el movimiento antigénero por Europa entre 2000 y 2025), fue publicado en septiembre de 2026 por Forbidden Colours, organización con sede en Bruselas. Según su autor, el texto se basa en información de acceso público. Sin embargo, no indica ni una sola fuente.
Falsedades sobre el aborto en Austria
En la introducción del apartado dedicado a Austria, en la página 53, el informe afirma que el aborto es legal en ese país durante el primer trimestre. Se trata de una información falsa. Según el artículo 96 del Código Penal austriaco, el aborto está prohibido y es, en principio, punible. El artículo 97 añade que el aborto queda impune cuando se practica dentro de los tres primeros meses, en lo que la ley denomina «solución de plazos», y en determinadas circunstancias incluso hasta el nacimiento. Que quede impune no significa en modo alguno que sea legal.
Bajo el epígrafe «litigio estratégico y presión jurídica», en las páginas 55 y siguientes, el informe califica a Jugend für das Leben de «anti-rights-organisation», es decir, de organización antiderechos. Para ello menciona el caso de la campaña 40 Días por la Vida en Viena, que en 2025 fue prohibida en un primer momento por la policía y que, gracias a la intervención jurídica de ADF International, puede celebrarse ahora sin restricciones.
«En la campaña 40 Días por la Vida de Viena se reza pacíficamente en la acera de enfrente de una clínica abortista. No se aborda a nadie ni se presiona a nadie. Jugend für das Leben ejerce en esta campaña su derecho a la libertad de reunión y a la libertad religiosa», ha subrayado su secretaria general, Veronika Fürst.
La propia Forbidden Colours describe la iniciativa como una «vigilia de oración pacífica». «Pero que el derecho a la libertad de expresión y de reunión haya obtenido aquí una victoria judicial es para los autores un caso de odio, porque para ellos se trata de la opinión equivocada», critica Fürst.
Un lenguaje deshumanizador y agresivo
El vocabulario del informe es deshumanizador y agresivo: el compromiso social y político de estas organizaciones se presenta como una «plaga» que habría que «combatir».
«Los propios autores hablarían de discurso de odio y de agitación con este tono si grupos que comparten su visión del mundo fueran el blanco de un informe así», denuncia Fürst, que pone de manifiesto la doble moral de quienes lo han redactado.
«Ningún niño debe tener que morir por un aborto»
La secretaria general de Jugend für das Leben resume así la postura de su organización: «Junto con muchas otras iniciativas, trabajamos por un mundo en el que todo ser humano sea protegido y amado desde su concepción hasta su muerte natural, independientemente de su edad, sexo, color de piel, estado de salud, origen o cualquier otra circunstancia. Eso tiene poquísimo que ver con el odio».
«Sí: el movimiento que reclama los derechos humanos desde el principio y ayuda para las personas afectadas crece en todo el mundo, y eso es bueno», prosigue Fürst. «Ningún niño debe tener que morir por un aborto, y las mujeres que viven un embarazo en situación de conflicto necesitan ayuda. ¿Quién se lo recuerda a los responsables políticos? ¿Quién va a ayudar a estas mujeres si no lo hacemos nosotros?».








