(InfoCatólica) Queda menos de una semana para la celebración del encuentro interreligioso por la paz de Asís y aún no se sabe si León XIV participará en él.
La presencia del Papa estaba planeada, pero la reciente intervención quirúrgica ha relativizado toda la agenda papal. Los franciscanos de Asís solo han informado de que aún no se ha confirmado la participación del Pontífice, pero tampoco se ha confirmado que no vaya a participar.
Se calcula que asistirán unos 5.000 participantes y multitud de dignatarios religiosos y políticos. La reunión anual es organizada por la Comunidad de San Egidio.
Los miembros de las diversas religiones no cristianas realizan sus actos religiosos por separado, con el fin de evitar el sincretismo. Para musulmanes, judíos, hindúes, budistas y otras religiones, se han preparado trece lugares en Asís, donde rezan según su propia tradición.
Los cristianos, sin embargo, rezan juntos. Estaba previsto que León XIV orara por la paz el martes con el patriarca ortodoxo de Constantinopla y los representantes de otras confesiones cristianas en la basílica de Asís.
Las reuniones de Asís fueron creadas por Juan Pablo II en 1986. Aparte del ambiente eufórico generalizado de los participantes, compartido por los medios de comunicación, muchos católicos lamentaron ya entonces la apariencia de sincretismo y, en especial, algunos claros abusos que se produjeron al margen de la celebración oficial, como la colocación de una imagen budista sobre el altar de una iglesia franciscana. Benedicto XVI, que había mostrado sus reticencias con respecto a las reuniones antes de ser Papa, las mantuvo durante su pontificado, pero veló especialmente por evitar cualquier confusión sincretista o relativista.
En los últimos días, la reunión de Asís ha vuelto a despertar la controversia, porque el cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, declaró el 7 de octubre en el Antonianum de Roma que la jornada interreligiosa de 1986 había «entrado en la enseñanza ordinaria del Magisterio». Con esta confusa frase, se refería a la mención aprobatoria del espíritu de Asís en la encíclica Magnifica Humanitas de León XIV y en Fratelli Tutti del Papa Francisco. Además, en un ejercicio de culpabilización por asociación, el cardenal vinculó la prevención contra las reuniones de Asís con el cisma y el integrismo, simplemente por el hecho de que Mons. Lefebvre las había criticado duramente.







