(InfoCatólica) La ordenación al sacerdocio de un diácono ha sido aplazada indefinidamente en el estado indio de Chhattisgarh, después de que funcionarios de la administración local intervinieran para exigir pruebas de que su conversión al cristianismo fue legal.
Se trata del diácono jesuita Basil Hadde, miembro de la comunidad tribal Kodaku, cuya ordenación estaba prevista para el 14 de octubre en la parroquia de Dhanwar, en el distrito de Balrampur. Hasta el momento, ningún miembro de esta tribu ha llegado al sacerdocio, lo que explica la especial importancia que tenía para los habitantes de Dhanwar la celebración de su ordenación.
La ley anticonversión
La intervención de los funcionarios se basa en una nueva ley aprobada este mismo año 2026: la irónicamente denominada Ley de Libertad de Religión de Chhattisgarh.
La legislación está destinada oficialmente a combatir las conversiones obtenidas mediante fuerza, fraude o engaño, pero en la práctica es una ley anticonversión, que se utiliza para impedir las conversiones al cristianismo y dificultar las actividades ordinarias de los católicos. Actualmente está siendo impugnada ante el Tribunal Supremo, porque la Constitución de la India
Una situación absurda
Varios agentes de policía y funcionarios administrativos acudieron a la parroquia de Dhanwar la víspera de la ordenación. Al parecer, habían recibido una denuncia de dos personas, identificadas como Patras y Umesh, que pretendían impedir la celebración de la ordenación Los funcionarios se entrevistaron con el superior jesuita, el párroco y el propio Basil Hadde, alegando que la ordenación no podía permitirse en virtud de la Ley de Libertad de Religión, que exige que las conversiones al cristianismo sean autorizadas legalmente.
Lo más curioso es que la conversión se produjo décadas antes de la entrada en vigor de la actual legislación sobre conversiones religiosas. El diácono presentó su certificado de bautismo y explicó que él y sus padres habían abrazado el cristianismo en 1995, cuando todavía no estaba en vigor la legislación anticonversión actualmente aplicada en el estado.
No obstante, los funcionarios no lo consideraron suficiente y solicitaron más documentación que acreditara que su conversión al cristianismo había sido legal, invirtiendo así la carga de la prueba. Los funcionarios indicaron también el temor de que la ceremonia favoreciese nuevas conversiones entre miembros de la tribu Kodaku.
Suspensión indefinida y lucha jurídica
En consecuencia, las autoridades exigieron a la parroquia que cancelara o aplazara la ordenación hasta que se presentasen documentos que acreditasen la legalidad de la conversión del futuro sacerdote. El aplazamiento provocó una profunda decepción entre la familia del diácono y los habitantes de la localidad, que llevaban meses preparando la celebración.
El arzobispo de Raipur, Mons. Victor Thakur, manifestó a AsiaNews su preocupación por las comunidades cristianas del estado, donde las acusaciones de conversiones forzadas se han convertido en una fuente recurrente de tensión.
El futuro sacerdote ha tenido que ser trasladado temporalmente a otro lugar por razones de seguridad mientras la orden religiosa prepara las acciones jurídicas necesarias para demostrar que su incorporación a la Iglesia Católica fue plenamente legal.








