P. James Martin SJ: «ayudar a los católicos LGBTQ a sentirse más acogidos»
Foto: Mamarbus

Sentimentalismo moral y pasividad de la jerarquía

P. James Martin SJ: «ayudar a los católicos LGBTQ a sentirse más acogidos»

En una entrevista concedida ayer, el famoso jesuita dedicado a las causas LGBT revela, sin darse cuenta, dos grandes problemas que la Iglesia sufre hoy. Quizá haríamos bien en aprender la lección.

(InfoCatólica) De todo el mundo se puede aprender algo, incluidos aquellos que se dedican a socavar la enseñanza de la Iglesia. Como mínimo, se puede aprender de ellos lo que no hay que hacer.

El P. James Martin SJ, conocido por deformar la doctrina moral de la Iglesia sobre las relaciones de personas del mismo sexo, es un buen ejemplo de ello. En una entrevista concedida a J.D. FLynn, director del portal The Pillar, el P. Martin, sin darse cuenta, revela dos de los mayores problemas de la Iglesia de hoy.

El primero es, sin duda, la pasividad de gran parte de la jerarquía ante la deformación de la fe y la propagación de enseñanzas heterodoxas. El P. Martin cuenta, y no tenemos por qué dudar de su palabra, que todo su «ministerio» con personas atraídas por su mismo sexo se ha realizado desde el principio con la aprobación de mis superiores, de mi provincial, etc.» y «obteniendo los permisos necesarios».

«Yo preguntaba: ‘¿Puedo dar esta charla?’. Y me decían: ‘Sí’. ‘Aquí está la charla. ¿La aprueban?’. ‘Sí’», relata el jesuita.

Esto ha sucedido no solo con sus superiores jesuitas, sino al más alto nivel: «Luego, en 2018, me invitaron a hablar en el Encuentro Mundial de las Familias; hablé sobre las personas LGBT. Más tarde, en 2019, conocí al Papa Francisco. Ahora puedo decirlo, ya que él ha fallecido. Me dijo: ‘Quiero que continúes este ministerio en paz. Esto es lo que quiero que hagas’. Así que acepté. En realidad, no tenía planeado meterme en esto. Como dije, cada uno de esos pasos fue discernido junto a mis superiores; ellos saben lo que hago... El Superior General sabe lo que hago, y Francisco sabía lo que hacía. Bueno, no cada detalle; no lee todos mis tuits. Y el actual Santo Padre también sabe lo que hago [,,,] Tuve aquella breve conversación de media hora con el Papa León. He hablado con Francisco un par de veces. Así que estoy en paz con ello».

Las consecuencias de todo esto son gravísimas: multitud de superiores religiosos e incluso dos papas distintos le han fallado al P. Martin SJ. Tenía derecho a que le corrigieran y le indicaran el camino correcto, pero no lo hicieron. Lo mismo se puede decir de todas las personas a las que ha extraviado: tenían derecho a que los superiores del P. Martin no le permitieran extender enseñanzas contrarias a la fe, pero esos superiores prefirieron el aplauso del mundo.

El segundo gran problema de  la Iglesia que revela sin darse cuenta el P. James Martin SJ en su entrevista es el sentimentalismo exacerbado que sustituye a la doctrina moral. El jesuita explica con frecuencia, sin duda sinceramente, que su ministerio consiste ante todo en sentimientos.

La palabra «sentir» se repite una y otra vez en todo lo que dice y escribe: «tal como concibo este ministerio, se trata básicamente de ayudar a los católicos LGBTQ a sentirse más acogidos en lo que es, al fin y al cabo, también su Iglesia, y a sentirse amados por Dios. […] Lo fundamental es ayudar a los católicos LGBTQ a sentir que son amados por Dios y por Jesús […] Este grupo que se ha sentido tan marginado y tan poco bienvenido […] Y lo sienten. Sienten que la gente se centra demasiado en estos temas. […]  Una persona que es gay y que siente que la Iglesia la odia […]  ¿Cómo trataba Jesús a las personas que sienten lo que tú sientes? […] Puedes entender que se sientan así […] una parroquia en la que no se sienten bienvenidos […]  Me fijo en Jesús, en cómo trataba a la gente que se sentía marginada y que se sentía excluida».

No es extraño que muchas personas tengan dificultad para entender la doctrina moral de la Iglesia, porque han sido criadas en el sentimentalismo ambiente propio de nuestra época y solo son capaces de considerar las cuestiones morales desde el punto de vista de los sentimientos. Su casa moral está construida sobre la arena perpetuamente cambiante de lo que sienten. El P. Martin SJ es hijo de su época, de modo que cae de lleno en ese sentimentalismo moral y lo propaga sin descanso, con un celo digno de mejor causa. De hecho, de ahí proviene su éxito, ya que halaga los oídos igualmente sentimentalistas, de sus oyentes. Lo triste es que la Iglesia no se lo haga notar.

Sentimentalismo y pasividad de las autoridades eclesiales forman una combinación letal para la fe. Quizá los católicos haríamos bien en aprender de una vez esta lección, aunque quien nos la proporcione sea el tristemente famoso P. James Martin SJ.

22 comentarios

Cordá Lac
¿Y por qué ningunea a los solteros? La misma clase de castidad necesitan ambos. ¡Pero a los solteros que les den por c*** (o con artilugios)! Dicho sea con ironía, claro.
13/10/26 10:35 AM
Feligres
Este señor solo les ha ayudado a sentirse mas confundidos.
13/10/26 10:53 AM
M. A. Labeo
No sé yo si la actuación de la jerarquía más elevada puede considerarse pasividad. Yo hablaría más bien de apoyo explícito y reiterado.
13/10/26 11:47 AM
anawim
Desde luego no dudo que el P. James Martin haya tenido siempre la aprobación de los superiores. Pero mire, P. James Martín, usted la aprobación que tiene que tener es la aprobación del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, nunca la aprobación de los hombres si enseñan algo contrario al mismo Evangelio, sean quienes sean, sus superiores, o el mismo papa.

Le recuerdo algunos pequeños textos del rito del sacramente del Bautismo:
sacerdote: ¿qué pedís para vuestro hijo?
No piden la vida eterna, piden el Bautismo.
sacerdote: El bautismo.
Ministro: ¿Sabéis que al pedir el bautismo para vuestro hijo, os obligáis a educarlo en la fe, para que este niño, guardando los mandamientos de Dios, ...
Guardando los mandamientos de Dios. La castidad, vocación universal de todo bautizado, también es un Mandamiento. Si están bautizados y no guardan la castidad y no se convierten no se salvarán, porque recordamos que para la salvación son necesarios los sacramentos, y si no hay castidad y no hay conversión, no hay ni perdón de los pecados en el sacramento de la penitencia, ni se puede recibir la comunión en la Eucaristía. Pero ¿para qué quiere meterlos en la Iglesia si en esas condiciones no se van a salvar?. Pero usted lo ha pensado bien, P. James Martín? Estamos hablando no sólo de relaciones sexuales fuera del matrimonio canónico, sino de relaciones sexuales que hasta para los hombres son una aberración. Imagínese para Dios. Relaciones contra el orden establecido por D
13/10/26 11:50 AM
Redacción
M. A. Labeo, en efecto, quizá convendría añadir "pasividad en el mejor de los casos".
13/10/26 11:51 AM
Giacomo Arlecchi
Sr. Presbítero jesuita James Martin: por supuestos que los acogemos siempre y el Señor también nos acoge siempre que nos arrepentimos y dejamos de hacer lo que es malo a sus ojos. Pero parece que usted se salta un paso. Usted cree que Dios está contento con las preversiones que cometen estas pobres personas y usted está seguro que lo pueden seguir haciendo porque así ellos expresan su amor y como Dios es Amor ellos están en lo cierto, y la Iglesia y la Biblia y la tradición viva de la Iglesia los discriminan... pobrecitos... y a ud también, que es más bueno que Dios y su Madre y quiere ayudarlos, dándoles palmadas para que sigan así no más... Qué bueno es ud. Que malo es Dios y Jesucristo y la Iglesia, que injustos que somos, que discriminación abominable. La Biblia está equivocada. Ahora el sinodo de la sinodalidad corregirá todos los errores de Dios... no se preocupe querido padre Jeemy. Qué bueno, qué amplio es Ud.
13/10/26 12:28 PM
anawim
La Iglesia puede acoger a los católicos LGBTQ enseñándoles a pasar por la puerta estrecha. Enséñeles que la puerta estrecha no es una puerta incomoda para transitar por ella, que no engendra tristeza ni aburrimiento, sino que es fuete de gozo y de paz. Todo cristiano está llamado a seguir a seguir a Jesús con la cruz de cada día. Santa Teresa de Jesús, decía: .
13/10/26 12:45 PM
JUAN NADIE
A JAMES MARTIN, no se le puede tomar en serio, miente mas que habla.
Por ejemplo cuando dice lo que acogidos, en realidad quiere decir cogidos. Entre ellos entienden perfectamente el metalenguaje.
Y en cuanto de descuidas te esta invitando a una fiesta de pijamas sin pijamas.
13/10/26 1:03 PM
ROBERTO IBARRA VIDELA
Lo que "predica" J Martin lo llevan haciendo los jesuitas 20 o 30 años, al menos en Chile, con total conocimiento y autorización no sólo de su provincial, sino que del o los Obispos, en donde ejercen su "ministerio". En Chile se llama PADIS+ . Son unos mentirosos, pues no dicen claramente lo que piensan. Creen fehacientementemente que la práctica de la sodomía, no es un pecado, al menos en los tiempos actuales. Lo mejor es que lo dijeran abiertamente, en ves de encubrirlo detrás de una supuesta misericordia con quien tiene y practica tal debilidad. No tienen remedio, y lo mejor, es arrancar de ellos lo mas lejos posible.
13/10/26 1:38 PM
hidaspes
La mejor acogida que podemos darles es anunciarles la Verdad y el camino de santificación que la Iglesia les propone: castidad y oración, no hay otro, no sirven atajos.
13/10/26 1:43 PM
Roberto
¿Un aviso de Dios al Papa León ese nódulo para que no pierda el tiempo y limpie la Iglesia de toda esta impureza homosexual?
13/10/26 1:59 PM
Angeles Wernicke
Es triste y grave que el padre James Martin se conforme con la aprobación de sus superiores, aun cuando esa aprobación vaya en contra del Evangelio y de la doctrina enseñada por San Pablo. Buscar la aprobación de los hombres, y no la de Dios... Que el Señor se apiade de él, y de quienes se dejan llevar por sus consejos.
13/10/26 2:11 PM
J.
¿Qué es un "católico lgtbq"?
13/10/26 2:23 PM
anawim
En resumen, si alguien te predica un Evangelio distinto de la cruz, no le hagas caso, porque ese Evangelio es falso.
13/10/26 2:33 PM
Janus1870
Sinceramente, no veo en el artículo que se señale una sola herejía o cualquier cosa contraria a la fe y las costumbres de la Iglesia que haya sostenido el P. Martin. Si el autor del artículo toma solamente una pasaje donde el sacerdote en cuestión habla de los sentimientos, eso no es válido para acusarlo de sentimentalismo barato. ¿Ha leído el autor del artículo alguno de los libros publicados por el P. Martin? ¿Sabe cuáles son sus ideas? Evidentemente no. Y lo peor es que en el artículo no puede probar nada reprensible en la conducta del P. Martin.
13/10/26 2:39 PM
Manuel Enrique
De lo habla la boca esta lleno el corazón...
Necesita mucho SENTIR Y SENTIR Y SENTIR...

Por esa alma y la mía y el mundo entero te pido Señor y mamá María corredentora y mediadora de todas las gracias.
13/10/26 3:03 PM
franciscus
Lo que los neocones se resisten a aceptar es que este personaje es inconcebible sin el Vaticano II y que, por lo mismo, forma parte de su amplitud teológica, de ahí que pueda hablar con tanta libertad y nadie le diga nada, partiendo por el Papa mismo, que lo recibe con gusto.
13/10/26 3:15 PM
maru
Este es un sinvergüenza y , efectivamente, la Jerarquía demuestra una pasividad pasmosa y alarmante.
13/10/26 3:18 PM
H. R. Pacios
En los tres evangelios sinópticos, en las cartas católicas de los Apóstoles, en Hechos de los Apóstoles, en el Apocalipsis y en el evangelio según San Juan no aparece citada explícitamente la homosexualidad, aunque sí en las cartas paulinas como pecado mortal. En el AT sí figura en el Deuteronomio como abominación el acostarse con varón como se hace con mujer y, por supuesto, figura en el Génesis el castigo terrible de aniquilación de Sodoma y Gomorra ante tan gravísimo ultraje a Dios Nuestro Señor, Creador y Salvador nuestro a pesar de la intercesión del buen patriarca Abraham. Además,
Dios, movido por su Infinita Misericordia y piedad, se propone abstenerse de castigar de igual modo a generaciones venideras por el mismo ultraje contra natura.
Por otra parte, Nuestro Señor Jesucristo afirma, en referencia a los que no acojan a sus Apóstoles enviados de dos en dos para anunciar la Buena Nueva curando toda dolencia, expulsando demonios, etc., que el Día del Juicio será más llevadero para los habitantes de Sodoma que para aquellos, de igual modo que para los habitantes de Corozaín, Betsaida y Cafarnaum, lo que da a entender que la homosexualidad, enigma para psicólogos y psiquiatras, tiene grados de culpabilidad sin dejar de ser un pecado mortal que implica no poder heredar el Reino de Dios, como todo pecado mortal en el que se persevere con soberbia y arrogancia sin arrepentimiento y penitencia alguna por haber herido de ese modo al Señor, que murió en la Cruz por toda
13/10/26 5:25 PM
Miguel A. Parra
El P. James Martin no cesa de evitar la palabra "conversion" cuanda habla de aquellas personas del mundo lgbti que mantienen un homosexualismo orgullosamente activo. Resulta dificil no pensar que su actitud persistente de eludir la voluntad de Jesucristo (El nos dice a todos: "convertios y creed en el Evangelio") pueda calificarse como misericordiosa
13/10/26 5:52 PM
H. R. Pacios
Pero la respuesta a la homosexualidad, como a la del adulterio o cualquier otro atentado contra el Señor según el Sexto mandamiento, no puede estar en la psicología ni en la psiquiatría, que más bien tienden a apuntalarla insensatamente (la mayoría de psiquiatras y psicólogos trabajan, aún sin saberlo, para satanás, cuando no son directamente ateos engreídos). La homosexualidad no es locura (salvo que por locura máxima y extrema se entienda despreciar a Dios hasta el final, encaminarse al infierno eterno por soberbia contumaz), no es enfermedad mental, ni mucho menos genética o mutación biológica. La homosexualidad es pecado mortal, como el adulterio, el robo, etc., pero un pecado en el que el demonio tiene un especial protagonismo. Es un rechazo a Dios, y como todo pecado exige arrepentimiento y penitencia, que puede ser muy dura, pero necesaria.

Lo que explica exactamente lo que es la homosexualidad es el capítulo 4 del evangelio según San Mateo y el mismo capítulo según San Lucas, en el que el Señor da a conocer al mundo quién y cómo es el demonio (ojo a esas tres tentaciones, porque no hay hombre o mujer que no se haya visto sometido a ellas en su vida, incluso muy a menudo), a satanás (lo escribo con minúscula, pues es criatura espiritual, infinitamente inferior al Señor). En ese pasaje evangélico, el Señor desenmascara totalmente al demonio. En la última de las tentaciones en el desierto, el demonio, totalmente desesperado ante los dos golpes durísimos que ha re
13/10/26 5:59 PM
Arturo
Este señor está engañando y confundiendo a mucha gente. Que las relaciones homosexuales son desordenadas es lo mismo que decir que son pecaminosas y así lo afirma San Pablo en varias ocasiones, el Antiguo Testamento y así lo recoge el catecismo. Es evidente tanto en la escritura como en la tradición. Por ello, decirles a los homosexuales que tales relaciones están perfectamente es un engaño que les lleva a la perdición. Si el jerarca responsable de Martin no lo corrige, será responsable ante Dios de sus resultados.
13/10/26 5:59 PM

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