(Live Action/InfoCatólica) Un grupo de accionistas provida ha advertido a FedEx de que debe examinar cómo los promotores del aborto están utilizando sus servicios para enviar píldoras abortivas, y de que debería plantearse prohibir ese uso, como ya hace con otros productos, entre ellos ciertos dulces.
Durante la junta anual de la compañía de mensajería, celebrada el lunes 28 de septiembre, se presentó una resolución de accionistas que pone a FedEx sobre aviso: si permite que su negocio sirva para transportar fármacos abortivos, puede enfrentarse a riesgos legales y a un serio daño a su reputación.
La resolución establece que, a lo largo del próximo año, FedEx debería evaluar «cómo supervisa los riesgos relacionados con la distribución por correo de fármacos abortivos como la mifepristona, detallando cualquier estrategia, más allá de los litigios y del cumplimiento legal, que la compañía pueda emplear para mitigar estos riesgos».
La junta directiva de FedEx se opuso a la resolución, aunque todavía deben contarse los votos oficiales de los accionistas.
Del huevo de chocolate a la píldora abortiva
Quien defendió la propuesta ante la junta fue Pia de Solenni, vicepresidenta de compromiso corporativo de IWP Capital, una firma católica de asesoramiento de inversiones. El texto de la resolución lo redactaron abogados de Alliance Defending Freedom, y en él se advierte a FedEx de los riesgos legales y de reputación que corre si las organizaciones abortistas la utilizan para enviar fármacos abortivos por correo.
De Solenni ilustró la incoherencia de la empresa con un ejemplo muy gráfico: «FedEx prohíbe el envío de huevos Kinder Sorpresa. Si la compañía puede prohibir un dulce con juguete, puede prohibir un fármaco que vulnera la ley en más de veinte estados y que ha dañado a un número creciente de mujeres, por no hablar de las innumerables vidas humanas que ha destruido».
Los dulces a los que se refería, los huevos Kinder Sorpresa, están prohibidos en Estados Unidos por el temor a que los niños se atraganten con los pequeños juguetes que esconden en su interior. FedEx tampoco admite el envío de cigarrillos, tabaco suelto, tabaco sin humo, cigarrillos electrónicos, puros ni dinero en efectivo.
La respuesta de la dirección
La junta directiva, sin embargo, consideró que lo que pedía la resolución no era «viable» ni «un buen uso de los recursos de la compañía, dado su amplio alcance». «Si se adoptara tal como está propuesta, la propuesta acarrearía gastos y cargas innecesarios con un beneficio limitado para nuestros accionistas», alegó la directiva, que aseguró además estar «comprometida a operar en cumplimiento de las leyes y normas aplicables y a mantener políticas y procedimientos sólidos, diseñados para respaldar operaciones empresariales legales y éticas».
Ahora bien, diecisiete estados protegen a la mayoría de los niños por nacer frente al aborto, ya sea desde la fecundación o a partir de las seis semanas de gestación. Vender la píldora abortiva en esos estados podría, por tanto, vulnerar sus leyes. Otros estados tienen también leyes provida aprobadas, pero su entrada en vigor está bloqueada por los tribunales.
Costco cedió, UPS también está en el punto de mira
No es la primera iniciativa de este tipo. Inspire Investing, el grupo inversor que logró convencer a Costco de que no vendiera la píldora abortiva, presentó una propuesta similar a UPS. En 2025, unos accionistas pidieron que la junta directiva de UPS evaluara y publicara en el plazo de un año, con un coste razonable y sin incluir información confidencial, un informe sobre cómo supervisa los riesgos de distribuir mifepristona y qué estrategias, más allá de los litigios y del cumplimiento legal, podría emplear la compañía para mitigarlos.
Hoy por hoy, UPS y FedEx pueden enviar la píldora abortiva incluso a los estados provida, pese a que sigue vigente la Ley Comstock, un conjunto de normas contra la obscenidad que tipifica como delito enviar por correo, o de un estado a otro, objetos relacionados con el aborto y pornografía. Las empresas, además, no tienen forma de saber si los fármacos que transportan se usan de manera legal. Ha habido mujeres obligadas a tomar la píldora abortiva después de que otra persona la encargara con la intención de engañarlas, presionarlas o forzarlas a abortar.
Los legisladores abortistas han intentado derogar la Ley Comstock, pero hasta ahora no lo han conseguido.








