(Kathpress/InfoCatólica) Un concepto litúrgico y artístico ecuménico para celebraciones queer de la Creación podrá emplearse a partir de ahora en otras parroquias y grupos. Con el título «Abrakadabra – und es war gut!» («Abracadabra, y fue bueno»), cristianos católicos, evangélicos, metodistas y vetero-católicos han desarrollado en Graz, Viena y Linz una celebración de la Creación que combina textos bíblicos con música de tambores, danza, actuaciones drag, arte lumínico y elementos interactivos.
Según sus promotores, el foco está puesto en la diversidad de la Creación y en la pregunta de cómo puede vivirse la Iglesia como lugar de espiritualidad, comunidad y desarrollo personal. El concepto está pensado expresamente para que otros grupos y comunidades lo adopten.
Con el respaldo de tres diócesis
La celebración tuvo lugar el 12 de septiembre en Graz, el 25 de septiembre en Viena y el 2 de octubre en Linz. Acudieron unas 150 personas en Viena, alrededor de 110 en Linz y unas 30 en Graz.
El proyecto lo desarrolló el equipo de Jóvenes y Jóvenes Adultos junto con un equipo ecuménico y diversas instituciones eclesiales y diócesis, entre ellas las de Linz, Viena y Graz-Seckau.
Los siete días del Génesis
La dramaturgia sigue los siete días de la Creación del Génesis, según explicaron los organizadores, y la celebración se apoya teológicamente en ese relato. También el título, Abrakadabra, recoge la interpretación más difundida de la palabra como «creo al hablar». De este modo, el hecho de hablar y expresar las propias experiencias se vincula con el motivo bíblico de un Dios que crea por medio de su palabra.
«La celebración de la Creación refleja la diversidad de la buena Creación de Dios, y a esta Creación pertenecen las personas en toda su diversidad y belleza», afirmó el director del proyecto, Anson Samuel, que trabaja como responsable de pastoral juvenil de la ciudad en la diócesis de Linz y se presenta como teólogo queer. La liturgia se transmite a través del lenguaje y la música, y de la combinación de distintas formas de expresión artística.
La capellana universitaria evangélica Katharina Payk, coorganizadora del proyecto, lo describió como un «puente» entre personas y experiencias de fe distintas. En su opinión, precisamente ante la creciente hostilidad contra las personas LGBTIQ es importante crear espacios donde el encuentro sea posible.








