«No tengan miedo de formar una familia, de tener hijos», pide León XIV a los jóvenes en Metz
Screenshot YT/VaticanMedia

Sitúa la inviolabilidad de la vida y la familia entre los cimientos que Europa recibió del Evangelio

«No tengan miedo de formar una familia, de tener hijos», pide León XIV a los jóvenes en Metz

Europa no existiría sin los monjes de San Benito, la religión no puede justificar la violencia y el rearme es una ilusión. León XIV condensó en Metz, en una sola jornada, su visión del continente.

(InfoCatólica) «No tengan miedo de formar una familia, de tener hijos, de defender la dignidad de cada persona, desde el primer instante en el vientre de la madre hasta su último aliento». Con esta exhortación a los jóvenes, pronunciada en la tierra natal de Robert Schuman, León XIV cerró este lunes en Metz su viaje apostólico a Francia. Fue una jornada dedicada a las raíces de Europa, al diálogo entre religiones y a la reconciliación en una región que fue, en palabras del propio Papa, «una frontera dolorosa en Europa».

El Pontífice despegó de Lourdes a las 7:51 y aterrizó en el aeropuerto de Metz-Nancy-Lorraine a las 9:02. En el Centro de Congresos Robert Schuman presidió un encuentro interreligioso y, a continuación, el encuentro «A las raíces de Europa por la paz y la unidad». Por la tarde celebró la Santa Misa en la catedral de San Esteban, último acto público de un viaje de cuatro días que incluyó París, la sede de la UNESCO y Lourdes.

Schuman, San Benito y la deuda cristiana de Europa

En su discurso sobre Europa, León XIV propuso «un viaje que parte desde las raíces de Europa para llegar a su presente y mirar hacia el futuro», tomando como guía la figura del venerable Robert Schuman, que vivió en el Mosela, fue su representante en la Asamblea Nacional y está enterrado en la región. El Papa afirmó que Europa debe entenderse «como una realidad cultural e histórica antes que geográfica», que ha progresado cuando ha sabido asimilar lo positivo de su pasado gracias al encuentro con el otro.

Junto a Schuman, el Papa situó a otro padre de Europa, San Benito, proclamado patrono del continente por San Pablo VI en 1964. La atención a los pobres y enfermos, la educación y las universidades, los hospitales, el derecho y la organización de las ciudades fueron, según dijo, ámbitos moldeados por los monjes benedictinos. «Sin este acervo monástico, la civilización europea, tal como la conocemos, no existiría», afirmó, antes de recordar que desde Metz, gracias a San Crodegango, el canto gregoriano se difundió por los territorios carolingios.

«No se puede hablar de Europa sin mencionar el cristianismo», señaló León XIV, que citó a Schuman y a Alcide De Gasperi sobre el legado común europeo. El Papa precisó que esta referencia, lejos de ser un criterio confesional excluyente, muestra que «la apertura a lo trascendente es siempre una dimensión constitutiva de la persona humana y una fuente viva de civilización». Recordó además el artículo 17 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que establece un diálogo regular con las Iglesias, y defendió una laicidad que «no sólo implica el carácter aconfesional de las instituciones civiles, sino que presupone una verdadera colaboración entre las partes», con respeto a la autonomía de las Iglesias y a su libertad de organización, de expresión y de culto.

Migraciones, derechos y deberes

El Papa se refirió a la llegada a Europa de personas que huyen de la guerra, la persecución o la pobreza, y recuperó sus palabras de junio en las Islas Canarias sobre la necesidad de «vías legales y seguras» y de «procesos serios de acogida e integración». Añadió que esto no basta, porque acoger a una persona significa integrarla «como en la propia familia», ofreciéndole la posibilidad de desarrollar sus talentos, «pero también de entrar en el espíritu de la casa que la acoge».

Citando al Papa Francisco en su discurso al Parlamento Europeo de 2014, advirtió también contra una concepción del derecho desligada del deber, en la que se afirman los derechos del individuo sin tener en cuenta que cada ser humano está unido a un contexto social y al bien común.

Paz sin irenismo y sin la «ilusión del rearme»

La primera enseñanza de Schuman para hoy es, según el Papa, «un profundo deseo de paz», en un momento en que la guerra ha reaparecido también en Europa como una nueva «inútil masacre», expresión tomada de la nota de Benedicto XV a los jefes de los pueblos beligerantes de 1917, que causa cada día innumerables víctimas civiles. León XIV pidió «audacia en la negociación» y disposición a «sacrificar algunas posiciones por el bien superior de la paz».

El Papa rechazó confundir la búsqueda de la paz con «un irenismo ingenuo», pero en el mismo pasaje advirtió que «hay que tener cuidado con la ilusión del rearme». Se preguntó si realmente se están haciendo «esfuerzos creativos» por la paz o si solo se trata de «detener la hemorragia de la guerra» y prepararse para las que se suponen por venir.

Como base de la convivencia entre Estados, invocó el derecho internacional fundado en el principio pacta sunt servanda, que, según recordó, se conserva también en la legislación propia de esta región, donde las relaciones entre el Estado y la Iglesia se rigen aún por el Concordato de 1801 entre la Santa Sede y Francia. «Hoy en día, las relaciones humanas y entre los estados se vuelven cada vez más bárbaras. Se menosprecia el valor de la palabra dada; y se presume más bien la mentira y el engaño», lamentó.

A los jóvenes, «¡Amen la vida en cada momento!»

El discurso concluyó con una serie de exhortaciones directas a los jóvenes, a quienes pidió construir la paz «en su corazón, en sus relaciones, en su familia, en las escuelas y universidades». «No se sometan a la lógica de la violencia y la opresión. ¡Amen la vida en cada momento y no le teman al futuro!», les dijo, antes de animarles a no tener miedo de formar una familia, de tener hijos y de defender la vida desde el vientre materno, así como de comprometerse en política al servicio del bien común. «¡Sean artífices de comunidad!», concluyó.

Las religiones, guardianas de la vida

A primera hora de la mañana, el Papa había llegado al Centro de Congresos acompañado por representantes de otras religiones, que leyeron el llamamiento de Metz, promovido por la Conferencia de Responsables de Culto en Francia (CRCF). Este organismo, creado en 2010, reúne a representantes budistas, cristianos (católicos, ortodoxos y protestantes), musulmanes y judíos. El texto recoge tres compromisos, continuar el diálogo, educar a las nuevas generaciones en el conocimiento de las tradiciones de los demás y permanecer unidos en la adversidad por la justicia y la paz. Los firmantes condenan los ataques contra personas y lugares de culto «por su origen o su fe» y afirman que se oponen «particularmente al veneno del totalitarismo, del que tanto ha sufrido esta tierra de Lorena».

En su intervención, León XIV recordó el ejemplo de Schuman para afirmar que, «más allá de las fronteras, siempre es posible reencontrarse, establecer la amistad y construir la paz». Sostuvo que dialogar «no disminuye nuestra identidad, sino que la expresa con simplicidad y verdad, abriéndose a la diferencia del otro», y se refirió al uso de la religión para justificar la violencia. «Invocar el nombre de Dios para legitimar la violencia o la opresión es una profanación de este nombre. Nada de lo que desfigura la dignidad humana se puede reivindicar como una auténtica inspiración divina».

El Papa vinculó después la fecundidad de las tradiciones religiosas con la defensa de la vida. «La grandeza de una civilización no se mide por sus éxitos materiales, sino por la manera en la que abraza, protege y eleva la persona humana. Las religiones son guardianas de la vida: ellas afirman su valor sagrado». Servir a la vida, añadió, significa «envolverla en cuidados, presencia y ternura, sobre todo en la prueba, hasta el final». Cerró su intervención citando su encíclica Magnifica humanitas, «la Iglesia considera compañeros de camino a todos aquellos que buscan sinceramente la verdad, la bondad y la belleza».

El desierto, el jardín y la casa

En la homilía de la misa en la catedral de San Esteban, León XIV partió de las tres imágenes con las que Isaías anuncia el Reino de Dios (Is 32,15-18). El desierto, lugar del derecho, de la sobriedad y de la renuncia; el jardín, donde reina la justicia y la vida recta florece; y la casa, lugar de la paz, que requiere el esfuerzo del hombre. «Así la paz, que es don de Dios, exige una respuesta por parte de los hombres en un esfuerzo compartido», explicó.

A partir del Evangelio del amor a los enemigos (Mt 5,38-48), el Papa salió al paso de quienes ven en el perdón una rendición ante el mal y se dirigió a los hijos de una tierra «lacerada en el pasado por conflictos fratricidas». «No es verdad que el que comete venganza es más fuerte que el que perdona. No es verdad que el que no cede es más fuerte que el que busca la reconciliación. No es verdad que el que se marcha azotando la puerta es más fuerte que el que afronta el esfuerzo de caminar juntos».

Tras evocar a San Agustín y la tranquillitas ordinis, así como el discurso de San Juan Pablo II en Santiago de Compostela en 1982, el Papa enumeró los fundamentos morales que Europa ha recibido del Evangelio, a través del monacato y de la obra de santos como Crodegango, «la primacía de la persona y el carácter sagrado e inviolable de la vida humana, en todas sus fases y en toda circunstancia; la tutela de la libertad de los individuos; la importancia esencial de la familia como fundamento de la sociedad; la atención a los pobres y a los más necesitados; la acogida del extranjero y el respeto a los ancianos».

Una catedral de luz

León XIV tomó como imagen final la propia catedral, conocida como Lanterne du Bon Dieu por sus 6.500 metros cuadrados de vidrieras, entre ellas las del pintor judío Marc Chagall, que a su juicio la convierten en «un extraordinario símbolo ecuménico y de diálogo interreligioso». «Contemplando estas vidrieras, aprendemos que el futuro de Europa no reside en la uniformidad, sino en la armonía de las diferencias, donde la herida del pasado se convierte en una fisura que deja filtrar la luz», afirmó.

Las estructuras de la Iglesia, añadió, «sólo tienen sentido en la medida en que nos ayudan a llevar al mundo la luz del Evangelio». El Papa encomendó a la diócesis de Metz, llamada a ser «un faro de esperanza» para Francia, Europa y el mundo, a la Virgen María y a sus santos patronos. En el agradecimiento final, dio las gracias al presidente de la República, a las autoridades civiles y a la presidencia de la Conferencia Episcopal francesa, e invitó a seguir caminando «unidos en la santa Madre Iglesia».

Despedida con Macron

En el aeropuerto, el Papa fue recibido por el presidente Emmanuel Macron, con quien mantuvo una conversación privada no prevista de unos treinta minutos, lo que retrasó la salida. Tras la ceremonia de despedida, con himnos y honores militares, Macron y su esposa, Brigitte Macron, acompañaron al Pontífice hasta la escalerilla del avión, que despegó a las 19:33 con llegada prevista a Roma-Fiumicino hacia las 21:20. A bordo estaba prevista la tradicional rueda de prensa con los cerca de ochenta periodistas que acompañan al Papa en el que es su quinto viaje apostólico. Tras aterrizar, León XIV regresará al Palacio Apostólico.

2 comentarios

Maximiliano
Jesús de Nazaret destaca la familia como un pilar fundamental basado en el amor, el respeto mutuo y la fidelidad, aunque su mensaje prioriza los lazos espirituales y el Reino de Dios por encima de los vínculos estrictamente biológicos. En los Evangelios, Jesús defiende la dignidad del matrimonio (Mateo 19:4-6) y condena el abandono de los padres ancianos por parte de los hijos (Mateo 15:4-6). Los abuelos son parte fundamental de la Familia y los Hijos les deben su estado profesional y humano, y trabajaron para que nada les faltara.

Gran parte de Occidente y Asia oriental registran tasas de fertilidad muy por debajo del nivel de reemplazo demográfico (2,1 hijos por mujer). El individualismo, la inestabilidad económica y la falta de horizontes a largo plazo desincentivan la llegada de nuevos hijos. ¡¡ Internacionalmente, la familia a menudo queda desprotegida por políticas públicas que priorizan la productividad laboral inmediata sobre la conciliación y el cuidado del hogar ¡¡. Esto genera el abandono indirecto de los dos extremos más vulnerables de la estructura familiar: los niños (con crianzas ausentes) y los ancianos (muchas veces aislados en la vejez). Hay un contraste con el Evangelio, pues mientras el mundo contemporáneo tiende a ver a los hijos o a los ancianos como cargas económicas o limitaciones a la libertad individual, el mensaje de Jesús los presenta como bendiciones y sujetos de máxima responsabilidad moral y afectiva.



28/09/26 9:58 PM
Maximiliano
Para muchos adultos, la llegada los Hijos marca un punto de inflexión que redefine sus prioridades y valores. Investigaciones y corrientes psicológicas sugieren que la paternidad y maternidad aportan un fuerte sentido de propósito, correlacionándose frecuentemente con mayores niveles de satisfacción vital a largo. La crianza funciona como un espacio de crecimiento personal intenso. Exige y fomenta el desarrollo de la paciencia, la resiliencia, la empatía y la capacidad de amar de forma incondicional.

Desde una perspectiva humanista, el valor del hijo radica en su propia existencia como un ser individual, único e irrepetible. La psicología del desarrollo enfatiza que el valor de un hijo es inherente a su persona y totalmente independiente de sus logros, imperfecciones o de la capacidad para cumplir con las expectativas de sus padres. El rol del hijo comienza en la infancia, aprendiendo las primeras nociones de amor y respeto no a través de discursos teóricos, sino mediante el trato directo y el ejemplo diario en el entorno familiar. Antes las Familias tenían numerosos hijos la Familia es el pilar de la sociedad, la falta de Hijos rompe el relevo generacional. Hay países en grave peligro de existencia y desarrollo ante la ausencia de nacimientos. Y no digamos el malogro serio de las pensiones en un futuro. La Familia es la primera evangelizadora.
28/09/26 10:31 PM

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