(InfoCatólica) Si no conocemos la historia estamos condenados a repetirla, decía Santayana, y eso es igualmente cierto para la historia antigua y lo que sucedió hace unos meses.
El conocido vaticanista italiano Aldo María Valli ha denunciado hoy en su blog, Duc in Altum, la enésima concesión a la ideología de género.
Al parecer, desde el 7 de septiembre está abierta la inscripción de voluntarios para ayudar durante la visita papal de noviembre a la Argentina, como se acostumbra a hacer en los países que van a recibir al pontífice. Para facilitar la organización, el sitio web oficial de la visita de León XIV al país austral pide una serie de datos a los candidatos que se inscriben. En particular, según el periodista, en la pregunta relativa al sexo del voluntario, el sitio web propone tres posibles respuestas: mujer, hombre o «prefiero no responder».
Valli reconoce que «en muchos círculos esta idea de no responder y no reconocerse a uno mismo en un sexo u otro está muy extendida», pero se escandaliza de que uno de esos círculos sea precisamente el de los obispos argentinos. «¿Por qué debería comportarse así una conferencia episcopal católica?», se pregunta.
El periodista lo atribuye a una «capitulación ante el pensamiento dominante» que se manifiesta «a través de decisiones aparentemente triviales e inofensivas». A su juicio, en la práctica las respuestas sugeridas en el formulario de inscripción equivalen a que «los obispos hubieran enseñado, desde lo alto de sus sedes, que el sexo es una cuestión de identificación personal, sin relación alguna con la creación».
«¿Hombre y mujer los creó? Bueno, sí, quizá, pero no solo», ironiza Valli, mientras se pregunta si los obispos siguen creyendo en el Génesis.
Un precedente cercano: la visita a Madrid
Lo más curioso es que sucedió casi exactamente lo mismo en la visita de León XIV a Madrid en junio de este mismo año, como informó InfoCatólica. De hecho, el caso madrileño fue aún más sangrante, porque la tercera opción no era un vago «prefiero no responder». En el sitio web madrileño, las opciones para «género» eran «hombre», «mujer» y «otro», acompañada esta última opción por el símbolo ⚥, que mezclaba los símbolos de hombre y mujer.
Ya en aquella ocasión, InfoCatólica sugirió que podría tratarse de una plantilla utilizada por defecto por la empresa contratada para organizar informáticamente el trámite digital. En efecto, resultó que así había sido y los responsables de la página, una vez avisados, corrigieron lo antes posible el desafortunado error.
¿Será eso lo que ha sucedido también en la Argentina? Es muy deseable que así sea. Lo sabremos si los responsables de la página, como sucedió en Madrid, corrigen el despiste. Si no lo hacen, la omisión resultaría especialmente significativa.
Sería mejor que estas cosas no sucedieran, porque no están las cosas como para enviar señales confusas en este tema en particular. En junio, InfoCatólica señaló también la importancia de supervisar con cuidado todo lo que hacían las empresas externas en relación con la visita del Papa, para evitar escándalos y confusiones innecesarios. Aun así, una vez cometido un error, precisamente los cristianos deberíamos tener la humildad suficiente para reconocerlo y corregirlo, como se hizo en Madrid.








