(InfoCatólica) Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, asegura que en su día aconsejó al Papa Francisco que la Iglesia católica suprimiera el celibato y abriera a las mujeres el acceso al sacerdocio y al episcopado, y augura dificultades para la Iglesia mientras no lo haga. «Ya tuve la oportunidad de decirle al Papa Francisco que, mientras la Iglesia católica no acabe con el celibato y permita que las mujeres puedan ser sacerdotes, puedan ser obispos, que las mujeres puedan hablar, ¿sabe?, vamos a ver a la Iglesia católica pasar dificultades», afirmó el pasado 16 de septiembre ante un grupo de pastores protestantes.
El candidato del Partido de los Trabajadores (PT) a la reelección recibió en el Palacio del Planalto, en Brasilia, a pastores estadounidenses y brasileños de la Frente de Evangélicos por el Estado de Derecho.
Lula, que dijo conocer tanto «el trabajo de la Iglesia católica» como «el trabajo de la Iglesia evangélica», sostuvo que «esa es una ventaja que tiene la Iglesia evangélica», porque en ella «las mujeres son tratadas en igualdad de condiciones». «La mujer puede ser lo que quiera. Y eso es lo que ha hecho que la Iglesia evangélica haya crecido tanto en Brasil», subrayó.
Lo que dijo Francisco sobre el celibato
La posición del Pontífice sobre esta cuestión quedó expresada en enero de 2019, durante la rueda de prensa en el vuelo de regreso de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Panamá. Francisco afirmó entonces que, «personalmente», consideraba «que el celibato es un don para la Iglesia» y que no estaba «de acuerdo con permitir el celibato opcional».
Para defender su postura, el Papa citó a San Pablo VI con una frase rotunda, «Prefiero dar la vida antes que cambiar la ley del celibato».
Una fe «que llevo en el pecho»
Durante el encuentro, Lula aseguró también que considera la religión «una cosa sagrada» y que respeta «a las personas que creen en la religión en la que quieran creer».
«Nadie tiene que rendirme cuentas a mí ni a nadie. Tú y Dios, ¿sabes? Sois únicos y no hace falta que nadie sepa lo que dices, lo que haces. Eso es lo que yo tengo de la fe. Eso que llevo en el pecho», añadió.
La sangre de Cristo y el rojo de la bandera
El presidente brasileño recordó que durante años tuvo que justificar algunos símbolos del PT, como el color rojo de su bandera, la estrella y su propia barba. «Cuando creé mi partido, pasé años teniendo que explicar el color de la bandera de mi partido. Utilizaba la sangre de Cristo como ejemplo del rojo de mi bandera», relató.
Según explicó, después llegaron las preguntas sobre la estrella, que justificaba como la guía de los grandes navegantes de la historia para atravesar los mares, y finalmente sobre su barba. «¿Por qué tenía barba? Yo decía que Jesucristo tenía barba. Pero eso no convence a los que están en contra. Porque hay gente que no quiere dejarse convencer», concluyó.
Al término de la reunión, Lula volvió sobre la fe y la espiritualidad. «Lo importante es que ejerzamos nuestra fe y nuestra espiritualidad con respeto a Él, el Todopoderoso, que es la razón de nuestra existencia».








