(Katholisch.de/InfoCatólica) El Vaticano ha confirmado el notable crecimiento de los bautismos de adultos en Francia, una realidad que destaca especialmente en medio del intenso proceso de secularización que ha vivido Europa occidental durante las últimas décadas.
A pocos días de la visita de León XIV al país, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, informó este viernes a los periodistas de que unos 13.000 adultos se han hecho bautizar en Francia.
Bruni subrayó el significado particular del dato: no se trata simplemente de la transmisión familiar de una pertenencia religiosa recibida durante la infancia, sino de personas que han tomado conscientemente la decisión de abrazar la fe cristiana.
El fenómeno ha adquirido suficiente relevancia para ocupar un lugar específico durante el próximo viaje apostólico de León XIV.
El Santo Padre estará en Francia del 25 al 28 de septiembre y su programa contempla expresamente un encuentro con adultos recién bautizados y con catecúmenos que actualmente se preparan para recibir el Bautismo.
Las estadísticas ofrecidas con motivo del viaje muestran también una recuperación general del número de bautismos.
Después de alcanzar un mínimo de 173.300 en 2020, Francia registró 186.165 bautismos en 2024. Los datos definitivos de 2025 todavía no estaban completamente recopilados cuando se presentaron las cifras a los periodistas.
La mejoría no se limita al Bautismo.
También ha aumentado considerablemente el número de confirmaciones. Desde las 36.329 registradas en 2020 se pasó a 46.539 cuatro años después, lo que supone más de diez mil confirmaciones adicionales.
Los matrimonios celebrados por la Iglesia siguieron la misma tendencia. En 2020 fueron 36.916, mientras que en 2024 la cifra había ascendido hasta 40.678.
Especialmente significativo resulta también el número total de católicos bautizados.
Francia contabilizaba en 2024 nada menos que 49,72 millones de bautizados católicos. Alemania, por comparación, contaba con 19,77 millones. La Iglesia francesa tiene así más del doble de católicos bautizados que la alemana.
El número total de bautizados viene creciendo en Francia de manera continuada desde comienzos del siglo XXI.
En una primera etapa, la llegada al país de numerosos católicos procedentes de África y Asia contribuyó especialmente a ese incremento. El auge reciente de los bautismos de adultos añade, sin embargo, una dimensión distinta.
Son hombres y mujeres que, en muchos casos después de haberse criado en una sociedad descristianizada, se acercan voluntariamente a la Iglesia y solicitan recibir el sacramento que abre la puerta a la vida cristiana.
Precisamente esa decisión consciente es la que el Vaticano ha querido destacar.
Durante años, buena parte de las noticias religiosas procedentes de Europa occidental han estado marcadas por la pérdida de práctica religiosa, las apostasías y el envejecimiento de numerosas comunidades. La experiencia francesa muestra que ese proceso no cuenta toda la historia.
En medio de la secularización, miles de adultos están recorriendo el camino inverso: se acercan a la Iglesia, reciben formación cristiana y piden libremente el Bautismo.
La próxima visita de León XIV hará visible esta realidad mediante su encuentro con los nuevos bautizados y con quienes todavía están recorriendo el catecumenado.
Para la Iglesia francesa, el crecimiento supone al mismo tiempo una alegría y una responsabilidad: acoger a quienes llegan a la fe y ofrecerles la formación, la vida sacramental y el acompañamiento necesarios para perseverar en la vida cristiana.








