(NCRegister/InfoCatólica) Una madre de alquiler ha presentado un recurso de urgencia ante el Tribunal Supremo de los Estados Unidos para asegurar que un recién nacido tenga acceso al tratamiento que le salva la vida frente a una dolencia cardíaca, ante el temor de que los padres biológicos no continúen con ese tratamiento.
McKenna West, enfermera de Alaska y madre gestante, dio a luz al niño el 12 de agosto. Pide ahora al Tribunal Supremo que bloquee una resolución judicial que reconoció a los padres biológicos del pequeño la custodia plena y la autoridad en las decisiones médicas.
El niño había sido diagnosticado, cuando aún estaba en el vientre materno y en torno a la vigésima semana de embarazo, de un defecto cardíaco tratable. Sus padres biológicos exigieron a West que abortara al niño a causa de ese defecto y la amenazaron con penalizaciones económicas si no lo hacía, según la demanda presentada por los abogados de la gestante en Alliance Defending Freedom.
Huyó a Texas para no matar al niño
West se negó y huyó a Texas, porque la legislación provida de ese Estado prohíbe la mayoría de los abortos. El niño está recibiendo en este momento el tratamiento médico que le salva la vida gracias a una orden judicial dictada en Texas. Sin embargo, el escrito sostiene que los padres biológicos «se negaron a comprometerse a autorizar cualquier cuidado que salvara la vida» durante todo el tiempo que fuera necesario para tratar la dolencia.
«Dado que ahora está completamente excluida de la vida del niño médicamente frágil que ella trajo al mundo, y mucho más de la posibilidad de tomar las decisiones sanitarias críticas que lo protegen, el tiempo es esencial», afirma la demanda referida a la madre gestante.
El plazo del 17 de septiembre
El recurso advierte de que, sin una actuación inmediata del Tribunal Supremo, «el niño podría ser retirado del hospital de Texas y llevado a California para cuidados paliativos —a pesar de que su dolencia es tratable— en torno al 17 de septiembre, si no antes».
«El amparo está aquí tanto más justificado, dado que lo que está en juego es la vida del niño», añade el escrito.
La madre gestante sostiene que los padres biológicos la presionaron previamente para que abortara al niño y que, en virtud de la resolución de un tribunal inferior, ostentan la plena autoridad médica sobre él, lo que ha motivado su recurso de urgencia.








