(InfoCatólica) Tras un largo proceso, los tribunales consideran difamatorias las acusaciones de agresión sexual formuladas contra el cardenal Ouellet. Se trata de uno de los juicios de más alto relieve por abusos en el ámbito eclesial.
El cardenal canadiense Marc Ouellet ha obtenido una sentencia favorable en el proceso por difamación que inició contra Paméla Groleau, antigua agente de pastoral de la archidiócesis de Quebec, que lo había acusado públicamente de agresión sexual. La sentencia, dictada el lunes 31 de agosto por el Tribunal Superior de Quebec, considera que las acusaciones contra el cardenal fueron difamatorias y condena a Groleau a pagarle 100.000 dólares canadienses, la cantidad que Ouellet había solicitado en su demanda.
El proceso ha tenido especial relevancia por tratarse de todo un arzobispo de Quebec, que, posteriormente, fue también prefecto de la Congregación para los Obispos (actual Dicasterio para los Obispos) entre 2010 y 2023.
El tribunal cuestiona la versión de la acusadora
Las acusaciones contra él aparecieron públicamente en 2022, en el contexto de una acción colectiva contra la archidiócesis de Quebec. El cardenal Ouellet las negó categóricamente. El Vaticano realizó una investigación sobre las acusaciones y, en agosto de 2022, el papa Francisco determinó que no existían elementos suficientes para abrir un procedimiento canónico contra el cardenal.
El proceso judicial civil se centró en unas acusaciones relativas a varios episodios que, según Pamela Groleau, habrían tenido lugar entre 2008 y 2010, cuando trabajaba para la Iglesia en Quebec o se encontraba en formación vinculada a ese trabajo.
Durante el procedimiento, sin embargo, la versión de la acusadora experimentó modificaciones. Según la información publicada sobre la sentencia, el juez Martin Castonguay consideró que su relato había cambiado en distintos momentos, lo que permitía cuestionar su credibilidad. Finalmente, el tribunal concluyó que las afirmaciones realizadas contra el cardenal habían causado un perjuicio difamatorio a su reputación.
Lo importante no era la indemnización
El cardenal Ouellet siempre negó las acusaciones y ya en diciembre de 2022, al presentar la demanda, sostuvo que su demanda no tenía como finalidad obtener un beneficio económico, sino restablecer públicamente su honor y su reputación. En consecuencia, manifestó durante el proceso que, en caso de obtener una indemnización, donaría íntegramente el dinero a organizaciones dedicadas a combatir los abusos sexuales contra los pueblos indígenas de Canadá. Tras la sentencia, mantiene ese compromiso y el dinero será donado con dicho fin.
De este modo, la resolución judicial pone fin a una batalla legal con la reivindicación de la posición del arzobispo: las acusaciones que dieron origen al proceso han sido consideradas difamatorias y la cantidad reclamada le ha sido reconocida íntegramente. Para llegar a este punto, sin embargo, han hecho falta cuatro años de arduo proceso judicial. Las acusaciones públicas, especialmente cuando afectan a delitos de naturaleza sexual, tienen consecuencias extraordinariamente graves para la reputación de cualquier persona y en particular de un clérigo. Por lo tanto, es necesario que se mantengan las garantías propias de la justicia y se realice una valoración adecuada e imparcial de las pruebas.







