(InfoCatólica) La lucha por el derecho a la vida de los más inocentes sigue siendo un buen exponente de ecumenismo de verdad. Paul Vaughn, activista provida de 59 años y padre de once hijos, ha entrado en plena comunión con la Iglesia católica durante la Vigilia Pascual de este año junto a su esposa Bethany y cuatro de sus hijos en la parroquia de Santa Catalina de Siena, en Columbia (Tennessee).
La conversión corona un camino de fe que comenzó en el protestantismo evangélico y que atravesó años de persecución judicial por defender la vida de los no nacidos.
De pastor baptista a católico
Vaughn, natural de Arkansas, desempeñó durante años funciones de liderazgo en congregaciones protestantes. Fue uno de los tres ancianos de una congregación baptista reformada y cofundó posteriormente una congregación presbiteriana independiente. Según declaró a OSV News, el proceso de acercamiento al catolicismo comenzó «probablemente hace cuatro o cinco años. Empezamos a ver muchas deficiencias en el gobierno de nuestra iglesia y en nuestro propio camino espiritual».
La experiencia en la iglesia independiente confirmó sus dudas: «Simplemente nos dimos cuenta de que el modelo de iglesia independiente no funcionaba. No había coherencia en las prácticas de culto». Vaughn reconoció que los protestantes «tienen reparos con el Papa y María, sin entender lo que creen, pero sabiendo que se supone que deben tener esos reparos».
La entrada en la Iglesia católica, afirmó, trajo «una cantidad increíble de alegría. No ha habido ningún arrepentimiento. Todo el énfasis está en nuestra relación con Cristo y en crecer en gracia con Él».
Una fe forjada en la defensa de la vida
Los Vaughn, que se conocieron en la década de 1990 mientras hacían labores de acompañamiento a mujeres a las puertas de clínicas abortistas, tienen once hijos de entre 5 y 31 años, seis de ellos ya casados. Vaughn explicó que el tamaño de su familia no fue resultado de un plan detallado: «No somos grandes pensadores teológicos. Dios dijo que los hijos son una bendición. Deja que la familia sea lo más importante, esfuérzate por hacer lo correcto y disfruta de la bendición».
La fe era ya el motor de Vaughn antes de su paso formal al catolicismo. Cuando en julio de 2024 fue sentenciado por violar la Ley FACE, declaró: «Las leyes deben basarse en la verdad, deben alinearse con el legislador supremo, que es Cristo Nuestro Señor. Las narrativas falsas que plagan nuestra nación caerán cuando nos enfrentemos a ellas».
Años de persecución judicial
Como informó InfoCatólica, Vaughn fue uno de los once activistas provida detenidos en octubre de 2022 y acusados de violar la Freedom of Access to Clinic Entrances Act (Ley FACE) por una protesta pacífica en una clínica abortista de Mount Juliet (Tennessee) celebrada el 5 de marzo de 2021. Entre los acusados se encontraba Eva Edl, de 87 años. La detención de Vaughn se produjo en el mismo periodo en que el FBI detuvo de forma similar al activista provida Mark Houck ante su familia.
Agentes armados del FBI irrumpieron en el domicilio de Vaughn en horas previas al amanecer, aterrorizando a su familia, incluidos sus hijos, en una operación que la Thomas More Society, el bufete de defensa de la libertad religiosa que representó a Vaughn, calificó de «groseramente desproporcionada respecto al supuesto delito».
Vaughn fue declarado culpable de una infracción menor por violación de la Ley FACE y de un delito grave de conspiración contra derechos, pese a que, según sus abogados, su única participación consistió en servir de intermediario entre la policía y los manifestantes pacíficos. Los fiscales solicitaron un año de prisión, pero el juez le impuso seis meses de arresto domiciliario y tres años de libertad vigilada. Otros activistas procesados bajo la misma ley durante la administración Biden recibieron penas de hasta cuatro años y medio de prisión.
«El proceso es el castigo», dijo Vaughn. Además de tener que presentarse ante un agente de libertad vigilada, debía declarar sus ingresos y no podía desplazarse por trabajo, como copropietario de un pequeño proveedor de servicios de internet, sin autorización previa.
Indulto, indemnización y cierre
El 23 de enero de 2025, el presidente Donald Trump, que durante la campaña de 2024 había prometido liberar a los activistas provida procesados, indultó a Vaughn junto a otros 22 activistas. Vaughn y Bethany se encontraban en la Marcha por la Vida en Washington cuando se anunciaron los indultos. Él lo describió como «un gran momento ecuménico provida. Todos se detuvieron y se unieron en un solo espíritu».
El 28 de julio de 2026 se hizo público que Vaughn ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno federal por más de un millón de dólares procedentes de un fondo de compensación del Departamento de Justicia. Según la Thomas More Society, el acuerdo supone el reconocimiento de que las acciones del DOJ y el FBI bajo la administración Biden fueron un abuso de poder. Se esperan más acuerdos similares con otros activistas provida.
Steve Crampton, abogado principal de la Thomas More Society, afirmó: «Esta familia no hizo nada malo. Paul rezó y cantó. Dio testimonio de su fe y, por ello, todo el peso del Gobierno federal cayó sobre la puerta de su casa antes de que saliera el sol». Crampton añadió que «la instrumentalización de las fuerzas del orden federal contra los provida, contra las personas de fe, contra quienes se atreven a defender a los no nacidos, esa era ha terminado».
Vaughn expresó alivio y gratitud: «Mi familia ha pasado por una experiencia traumática que nunca debería haber ocurrido. Pero hoy se cierra este capítulo de la historia. Estoy agradecido al presidente Trump por el indulto que restauró mi buen nombre, a la Thomas More Society por su incansable defensa, y a las innumerables personas que nos acompañaron con su oración».







