(InfoCatólica) Como dice el viejo adagio periodístico, si un perro muerde a un hombre, no es noticia, porque es lo habitual. En cambio, si un hombre muerde a un perro, eso sí que es poco frecuente y noticioso.
Las manifestaciones provida suelen caracterizarse por el comportamiento cívico de los manifestantes. Sin duda habrá habido casos aislados en que no haya sido así, pero lo normal es que los manifestantes que defienden el derecho de los niños a no ser liquidados en el vientre de sus madres generalmente no se dedican a quemar coches o a atacar a los policías.
Lo que se defiende en estas manifestaciones es mucho más importante, mucho más que lo defendido en la inmensa mayoría de las manifestaciones políticas. No obstante, los que se reúnen para defender a los niños no nacidos saben muy bien que no tiene sentido hacer pagar a justos por pecadores y que la violencia contra los policías, los dueños de vehículos o el orden público no beneficiaría en nada a los niños.
Por eso resulta tan llamativo que, como informa Kath.net, en una manifestación provida celebrada en Gotinga (centro de Alemania) al caer la tarde del 15 de agosto, el día de la Asunción de Nuestra Señora, haya habido abundantes casos de violencia.
Precisamente por conocer el buen comportamiento de los manifestantes provida, las autoridades no enviaron agentes de policía a vigilarlos, sino a protegerlos. A fin de cuentas, la manifestación apenas reunió a una veintena de personas para rezar el rosario por los no nacidos, es decir, al margen de su carácter simbólico, fue un acto insignificante. Dio igual. Al parecer, defender a los niños en Alemania es algo tan abominable que suscita instantáneamente la rabia desenfrenada de grupos radicales.
Una multitud de contramanifestantes izquierdistas intentó interrumpir el rosario con abucheos y poniendo música a todo volumen. La policía tuvo que formar una cadena humana para separarlos de los manifestantes provida. Poco a poco, los contramanifestantes se fueron haciendo más violentos y la policía se vio obligada a escoltar a los provida hacia sus vehículos.
Los radicales de izquierda intentaron romper la línea policial para atacar a los católicos y se enfrentaron a la policía. Los agentes tuvieron que usar la fuerza unas 200 veces para repeler sus ataques, empleando, entre otros medios, aerosoles de pimienta. Con gran dificultad, consiguieron evitar que maltratasen a los católicos provida y, como resultado, doce agentes resultaron heridos, en ocasiones por el mismo gas pimiento utilizado a corta distancia. No hay información sobre si alguno de los católicos amenazados también sufrió lesiones. Actualmente, la policía está examinando la posible comisión de delitos, según han indicado las autoridades.
En resumen, católicos rezan pacíficamente el rosario, mientras radicales de izquierda se ponen violentos e intentan acallar por la fuerza las voces de los que solo quieren defender a niños inocentes. Como consecuencia, una docena de policías heridos. Después de todo, se trataba de un caso de perro muerde a hombre.






