(Agencias/InfoCatólica) Se va a echar de menos a Jim Caviezel que será sustituido Jaako Ohtonen en el papel de Jesucristo, como el propio Gibson justificó. Pero no son los únicos cambios respecto a La Pasión.
Mel Gibson ha completado el rodaje de The Resurrection of the Christ, la esperada continuación de The Passion of the Christ (2004), y la película presenta dos cambios sustanciales respecto a la original: se ha rodado íntegramente en inglés y abandona la narrativa lineal. El proyecto, dividido en dos entregas filmadas simultáneamente en Italia, se encuentra ya en fase de postproducción.
El cineasta explicó sus decisiones durante un panel en la Fan Expo Boston, en declaraciones recogidas por Collider. Según Gibson, la complejidad teológica del material obligaba a prescindir del arameo y el latín que caracterizaron la primera entrega: «El contenido y la descarga teológica que hay que asimilar son tan complejos que no creo que a la gente le gustase tener que leerlo en subtítulos en una lengua extranjera. Quieres poder digerirlo directamente».
Un guion de casi una década de desarrollo
El guion fue elaborado a lo largo de casi diez años junto al guionista de Braveheart, Randall Wallace, y el hermano del director, Donal Gibson. El resultado fue un texto tan extenso que tuvo que dividirse en dos películas, aunque Gibson asegura que la división responde a la estructura orgánica del relato: «Hay una "Parte Uno" y una "Parte Dos", y son distintas. Creo que se sostienen como piezas individuales, pero se completan mutuamente».
La narrativa no lineal tampoco es un capricho estilístico, según el director, sino una exigencia del tema. «No puedes simplemente contar la historia lineal de esa manera», explicó. «Tienes que yuxtaponer el acontecimiento real con muchos otros acontecimientos reales para captar su significado, así que es otro rompecabezas. No es lineal».
Gibson ha descrito en ocasiones anteriores el contenido de la película como una exploración del Infierno, el Sheol, la caída de los ángeles y el origen de Satanás, llegando a calificar el resultado como «un viaje de ácido».
Rodaje en Italia y presupuesto récord
El rodaje se completó antes de lo previsto tras 134 días de producción en diversas localizaciones italianas, entre ellas Roma, Matera, Bari, Ginosa, Craco y Brindisi, según un comunicado de la distribuidora Lionsgate. El presupuesto conjunto de ambas entregas asciende a unos 250 millones de dólares (aproximadamente 125 millones por película), lo que convierte el proyecto en la producción más costosa dirigida por Gibson.
Jim Caviezel y Monica Bellucci, protagonistas de The Passion of the Christ, no regresan en esta ocasión. El papel de Jesús recae en el actor Jaakko Ohtonen, mientras que Mariela Garriga interpreta a María Magdalena.
Una apuesta que contrasta con el éxito del arameo
La decisión de rodar en inglés supone un giro notable respecto a The Passion of the Christ, cuyo uso del arameo y el latín fue parte esencial de su identidad artística y no impidió que se convirtiera en una de las películas para mayores de edad más taquilleras de la historia, con una recaudación mundial superior a los 610 millones de dólares con un presupuesto de apenas 30 millones. Gibson, sin embargo, considera que la misma fórmula no funcionaría con el nuevo material: «Adapté el material al público, y creo que tenerlo en lengua vernácula será mejor para la película».
Fechas de estreno y vocación misionera
Lionsgate ha fijado el estreno de la primera parte para el 6 de mayo de 2027, coincidiendo con la festividad de la Ascensión, y el de la segunda para el 25 de mayo de 2028. Estas fechas sustituyen a un plan anterior que preveía lanzar la primera entrega el Viernes Santo de 2027 y la segunda apenas cuarenta días después, en la Ascensión; la distribuidora amplió el intervalo entre ambos estrenos dada la envergadura de las producciones.
El presidente de Lionsgate Motion Picture Group, Adam Fogelson, calificó a Gibson de «auténtico visionario con ojo de artista para la escala y un instinto de narrador para la verdad emocional». El propio Gibson, en el mismo comunicado, subrayó el carácter vocacional del proyecto: «Esto es mucho más que una película para mí. Es una misión que he llevado conmigo durante más de veinte años para contar lo que creo que es la historia más importante de la historia humana».






