(InfoCatólica) En un videomensaje dirigido a la asamblea de la Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas (Leadership Conference of Women Religious, LCWR), el Papa León XIV ha instado a las religiosas estadounidenses a promover las vocaciones a la vida consagrada entre los jóvenes, subrayando que, pese a la secularización, existe «un hambre creciente de Dios» en las nuevas generaciones. La despreocupación frívola («somos menos pero mejores») y el desprecio a la promoción de las vocaciones tildándolas negativamente como «proselitismo», parece que se van diluyendo por la vía de los hechos.
No hubo referencias sobre a la intervención de la asociación, que llevó al entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe de acusarlas de rebeldes, de falta de obediencia y promoción de la herejía. En 2015 aceptaron las resoluciones.
El mensaje, enviado el 12 de agosto a las participantes reunidas en Orlando (Florida), fue difundido en vídeo durante el encuentro anual de la organización, que celebra este año su 70 aniversario con una asamblea ampliada (11-14 de agosto) que reúne por primera vez a religiosos y religiosas de Canadá, Estados Unidos y América Latina bajo el lema «Many Charisms, One Spirit, One Call» («Muchos carismas, un solo Espíritu, una sola llamada»).
«Ayudadles a escuchar la voz del Señor»
León XIV recordó que la tarea de fomentar las vocaciones religiosas es «de vital importancia» y apeló a la experiencia personal de las propias congregaciones: «Como muchas de nosotras hemos experimentado personalmente, la llamada de Cristo a seguirle con un corazón indiviso, mediante los votos de pobreza, castidad y obediencia, trae alegría, paz y plenitud». El Papa, que ingresó en el noviciado de la Orden de San Agustín a los 21 años, pidió a las religiosas que busquen modos de acercar a los jóvenes a su forma de vida y les ayuden «a escuchar la voz del Señor, que nos habla en lo profundo de nuestros corazones».
Para ilustrar esa apertura, León XIV remitió a su propia experiencia durante el reciente viaje apostólico a España: «Muchos jóvenes y adultos están redescubriendo la fe cristiana, a veces después de haberse alejado de Dios durante un tiempo», afirmó citando sus palabras en la vigilia de oración celebrada el 9 de junio de 2026.
«Animadles a ser valientes al responder a Jesús, que nunca se deja ganar en generosidad, para que también ellos puedan compartir la alegría que brota de seguir su llamada», añadió el Pontífice.
La diversidad de carismas, riqueza de la Iglesia
El Papa puso en valor la contribución histórica de los consagrados, que, en palabras de San Juan Pablo II en la exhortación apostólica postsinodal Vita Consecrata, han «ayudado a hacer visible la misión y el misterio de la Iglesia en nuestro mundo» a través de la pluralidad de carismas suscitados por el Espíritu Santo. En conexión con el lema de la asamblea, pidió a las religiosas que tengan «especialmente en cuenta los carismas específicos confiados por Dios a los fundadores y fundadoras de vuestras respectivas comunidades».
«La Iglesia os necesita a vosotras y toda la diversidad y riqueza de las formas de consagración y ministerio que representáis, porque con vuestra vitalidad y el testimonio de una vida centrada en Jesús podéis contribuir a despertar al mundo», afirmó León XIV, que destacó asimismo «las contribuciones de larga data de vuestros institutos en los campos de la evangelización, la educación y la atención a los pobres y marginados, por nombrar solo algunos».
La LCWR agrupa a cerca de 1.270 miembros, líderes de distintas congregaciones femeninas, que representan aproximadamente el 66 % de las 35.000 religiosas de Estados Unidos. Pero no son «las religiosas de Estados Unidos». Dado los conflictos teológicos y la deriva de la LCRW se fundó otra asociación que agrupa a un tercio de las religiosas la CMSWR.
Unidad en la vida consagrada
León XIV subrayó la necesidad de «fomentar la unidad dentro y entre vuestros institutos, así como en la Iglesia en general», y enmarcó ese llamamiento en su propia visión de la sinodalidad, expuesta en el discurso de apertura del Consistorio Extraordinario del 26 de junio de 2026: «Todos los cristianos están llamados a ser constructores de la comunión de Cristo, formados en una Iglesia sinodal en la que todos cooperan en la misma misión según su propio carisma y ministerio».
Los religiosos, añadió retomando ideas de su discurso a los participantes en el Jubileo de la Vida Consagrada (10 de octubre de 2025), están llamados «de manera especial» a convertirse en «expertos en sinodalidad» gracias a las oportunidades que la vida comunitaria y la propia organización de sus congregaciones les ofrecen para practicarla.
El Papa elogió la incorporación al programa de la asamblea de métodos sinodales de escucha, diálogo y discernimiento, y expresó su esperanza de que, «a través de este formato de diálogo fraterno y receptivo», las participantes puedan «discernir lo que el Espíritu Santo dice (cf. Ap 2,7) sobre el presente y el futuro de la vida consagrada en las naciones donde servís».
Entre los ponentes del encuentro figuran la Hermana Nathalie Becquart, del Institut La Xavière Missionnaire du Christ Jésus, subsecretaria del Sínodo de los Obispos, y la Hermana Vicky Larson, de las Hermanas de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María de Aberdeen (Dakota del Sur), presidenta de la conferencia. Como facilitadoras de las sesiones de «Conversación en el Espíritu» participan la dominica Mila Díaz Solano, de origen peruano, y la Hermana Mary Gabriel Devlin, de las Hermanas de la Vida de Nueva York.
León XIV concluyó encomendando los trabajos de la asamblea «a la protección maternal de María, Madre de la Iglesia», para que interceda por todas las participantes y por las comunidades que representan.








